Cuando nos sometemos a un análisis de sangre, los resultados muestran qué tan bien o mal andamos no sólo en los niveles de triglicéridos y colesterol, sino que, dependiendo del estudio, se puede determinar cómo están funcionando el hígado, riñones y otros órganos.
Es a partir de la lectura de dichos niveles que, cuando está rozando el límite seguro, tendremos que tomar medidas para mantenernos por debajo de la zona de riesgo, como alimentarnos sanamente, hacer ejercicio y, en algunos casos, tomar algún medicamento que el médico determine.
Una analogía similar podríamos emplear cuando, tras pasar la verificación de nuestro coche, nos entregan la constancia de verificación vehicular, en donde, tras realizar la medición de gases contaminantes, se encuentra una tabla con los valores que arrojó el auto luego de someterlo tanto a prueba dinámica como estática.
Al final del día, estos valores nos dan una idea muy clara de cómo está trabajando el motor del coche, es decir, si la gasolina se está quemando de forma eficiente. Pongamos un ejemplo. Para obtener el holograma 0 se deben cumplir los siguientes parámetros para vehículos a gasolina año modelo 2006 y posteriores:
Por cada millón de partículas que salgan del escape deben existir solamente 80 que sean de hidrocarburos (HC ppm), que la suma de monóxido de carbono y dióxido de carbono (CO + CO2) no supere el 16.5% en la mezcla y que el valor lambda permanezca en 1.03.
Cuando estamos por debajo de esos parámetros, significa que todos los sistemas involucrados en el funcionamiento del motor están correctos, sin embargo, si estamos rozando los límites o incluso igualamos las cifras que marca la ley, significa que es muy probable que la siguiente verificación no se apruebe si no hacemos nada al respecto.
Esto significa que en breve el testigo de check engine se va a encender y que debamos realizar algún mantenimiento mayor para que todo regrese a la normalidad. Evidentemente, este testigo encendido en el tablero nos indica que algo en el motor ya no está funcionando al 100%.
Ante este escenario, las bujías juegan un papel importante en el ciclo de combustión, pues generan la chispa que hace explotar el combustible en el pistón, sin embargo, tras cierto tiempo deben ser sustituidas. Una bujía en mal estado o que no responde de manera óptima encenderá la alerta del testigo.
Por otro lado, la mayoría de los vehículos están equipados con un sensor en el tubo de escape, que monitorea la combustión y mide el oxígeno en los gases. Un mal funcionamiento en este componente será avisado al conductor por medio del testigo.
Una tapa del tanque de gasolina mal colocada, o que no funciona correctamente, podría derivar en la evaporación del líquido u otros problemas. Por esta razón es conveniente mantenerla en buen estado. Tu vehículo te avisará a través del testigo en el tablero.
El convertidor catalítico transforma partículas nocivas en unas que dañan en menor medida el medio ambiente. Cuando el catalizador no funciona de forma óptima, un sensor detecta el malfuncionamiento y se indicará a través del testigo Check Engine.
Otro componente que habría que revisar es el termostato, que mantiene la temperatura del motor en un nivel adecuado, de lo contrario podría generarse una avería mayor, por esta razón es importante mantenerlo en óptimo funcionamiento. Afortunadamente, si sufre un fallo se nos avisará a través del testigo del motor.
Para encender el vehículo, es necesario que las bobinas de encendido o ignición eleven la tensión de la batería para generar chispas en la bujía y así arrancar. Al no funcionar de forma correcta la chispa podría ser irregular y no mantenerse. Si esto pasa, el testigo se encenderá.
Además, el caudalímetro, también conocido como medidor de aire, que se encarga regular la cantidad de aire aspirado por el motor para realizar su proceso de combustión, si no opera como debería, el consumo de gasolina podría verse afectado. Si existe algún problema con el caudalímetro se encenderá el testigo en el tablero de instrumentos.
Estos son algunos ejemplos de los componentes involucrados en el buen funcionamiento del motor y que podrían estar dando sus últimas patadas de vida cuando los niveles medidos en el tubo de escape están muy cercanos al límite permitido o ya fueron superados, así que debemos estar atentos previamente a la verificación vehicular.
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