En el mundo hay marcas a las que muchas personas aspiran, pero pocos pueden tener, como es el caso de BMW. Esta compañía alemana es conocida por ofrecer vehículos premium, que no son baratos, pero desde hace décadas son referentes de manejo, lujo y tecnología. Dicho lo anterior, ¿valdrá la pena comprar el modelo más nuevo de la marca?
Actualmente el escalón de acceso a BMW es el Serie 1, que es un hatchback compacto. Aunque la generación es relativamente reciente, el nombre no lo es tanto ya que se estrenó hace 22 años, pero la fórmula original se ha diluido con el paso del tiempo. En un inicio era un automóvil con motor longitudinal y tracción trasera, configuración que garantizaba una gran experiencia de manejo.
Hoy en día, el BMW Serie 1 es un automóvil más convencional, ya que es de tracción delantera e incluso cuenta con motores de 3 cilindros, apelando a conductores jóvenes que buscan un vehículo compacto con un emblema de lujo, o bien, personas que quieren tener un BMW pero sin escalar a modelos más grandes.
A grandes rasgos, el actual BMW Serie 1 se vende en México en configuración 118 y M135 xDrive, pero el segundo rebasa el millón de pesos, por lo que para este ejercicio sólo hablaré del primero. Esta variante monta un motor de 3 cilindros 1.5L turbo, con 156 caballos de potencia y 170 lb-pie, con transmisión de doble embrague y 7 velocidades.
Como ya lo mencioné, es de tracción delantera y la aceleración de 0 a 100 km/h la realiza en 8.5 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 226 km/h. No son malos números, pero hay otros coches que cuestan menos y están en rangos de desempeño similares, con un nivel de manejo igual de refinado y un costo de mantenimiento más accesible.
La diferencia se encuentra en el emblema, ya que el estatus que otorga el logotipo de BMW también se refleja en la etiqueta del auto. Anteriormente, a pesar de ser un auto de entrada sí había una diferencia marcada respecto a autos generalistas, sin embargo, marcas como Mazda, KIA o VW han elevado su nivel, mientras que BMW se ha enfocado en la rentabilidad (no son los únicos, Audi y Mercedes-Benz han implementado estrategias similares en sus autos más “baratos”).
Por ejemplo, el KIA K4 GT-Line o Mazda3 Signature cuentan con motores turbocargados (190 hp / 195 lb-pie y 227 hp y 310 lb-pie, respectivamente), así que tienen mejores números que el BMW Serie 1. Aunque el manejo no es netamente deportivo sí tiene un gran nivel y apela a conductores que buscan más emoción de lo que ofrece un hatchback convencional.
El auto surcoreano tiene un precio de $581,200 pesos y el japonés cuesta $568,900 pesos. En comparación, el BMW Serie 1 118 comienza en $799,900 pesos, así que la diferencia es de $218,700 y $231,000 pesos. El equipamiento tampoco es un factor que justifique la diferencia, porque están muy parejos.
Incluso, si se busca algo más deportivo hay opciones como el CUPRA León o el legendario Volkswagen GTI, que ya ofrecen un manejo superior al del Serie 1, gracias a un considerable incremento de potencia (261 hp y 300 hp) y a un tren motriz configurado para este fin. El precio de estos autos ronda al del alemán premium, ya que están en $857,990 y $797,900 pesos.
¿Entonces vale la pena comprar un BMW Serie 1? Realmente no hay una respuesta única, pues todo depende de lo que quiera el comprador; en definitiva no es una compra racional, ya que no es el auto que te va a dar más por tu dinero, pero el mundo automotriz es completamente pasional, así que mientras no represente un problema económico, es totalmente válido comprar el coche que te guste, ya sea por diseño o estatus.
Ahora bien, si se quiere aprovechar al máximo el dinero y disfrutar de un auto con buen manejo, equipamiento completo y más espacio, entonces un auto de marca generalista será una compra más atinada.
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