A diferencia de otros mercados automotrices, en México nunca se popularizaron los vehículos a diésel, pero aún así algunas marcas decidieron ofrecer algunos modelos con este tipo de motor. Estamos hablando de Volkswagen y Peugeot, quienes una década atrás vendieron diferentes vehículos diésel (Peugeot a la fecha tiene la Rifter y VW a todos sus vehículos comerciales) y así les va hoy en día.
Por parte de Volkswagen, la marca vendió algunos modelos diésel bajo el apellido TDI (turbodiésel), como Jetta, Passat, Vento, Golf y Golf Sportwagen, y estos últimos llegaron directamente de Estados Unidos debido al escándalo del dieselgate.
Peugeot también ofreció varios modelos diésel, como Partner, Rifter (que sigue a la venta), 3008 y el extinto 301, que salió del mercado mexicano en el año 2023.
Lo primero de lo que hay que hablar es la mecánica, porque a pesar de lo que muchos pudieran pensar, la mayoría de estos autos se mantienen en buen estado y aún pueden aprobar la verificación vehicular. Eso sí, al igual que cualquier otro vehículo, ya sea diésel a gasolina, lo importante es el cuidado y mantenimiento que han recibido a lo largo de su vida.
Cualquier vehículo diésel en buen estado aún puede aprobar la verificación en la CDMX o Estado de México, ya que el protocolo de evaluación para los motores diésel se basa principalmente en límites de opacidad de humo. Para medirlo, la sonda hace una lectura del coeficiente de absorción de luz, y si el motor emite menos humo del permitido, entonces obtiene el holograma “0”.
El dolor de cabeza de algunos vehículos diésel es el filtro de partículas (DPF o FAP), ya que no todos los propietarios pueden conducir bajo las condiciones requeridas para que este elemento realice adecuadamente su trabajo, por lo que el filtro se termina obstruyendo. Posteriormente comienzan otras fallas y para evitar reemplazar el filtro (es una pieza cara), deciden retirarlo, pero esto es motivo de rechazo inmediato.
En cuanto a reventa, un vehículo diésel bien cuidado puede mantener su valor a pesar del paso de los años. ¿Recuerdan que mencioné al Golf Sportwagen? Todos los ejemplares se ofrecieron como vehículos seminuevos (aunque realmente eran nuevos) por un precio de entre 235 mil a 290 mil pesos. Eso fue hace 9 años, pero hoy en día se venden entre 190 a 250 mil pesos, a pesar de que tienen casi una década de uso y kilometrajes en torno a los 100,000 km.
El Peugeot 301 también ha retenido un buen porcentaje de su valor. En 2017 este sedán tenía un precio de $252,900 pesos en la versión Active diésel y en la actualidad ese mismo modelo se puede adquirir por $110 a $120 mil pesos, pero son ejemplares con más de 200 mil km recorridos, lo que habla bien de la fiabilidad de un motor diésel bien cuidado. Para ponerlo en contexto, en casi 10 años ha perdido poco más del 50% de su valor original, mientras que algunos autos eléctricos o de lujo pierden hasta el 60% en 3 o 4 años.
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