Una simple moneda colocada en la manija de la puerta del auto puede parecer una broma, pero en algunos casos podría tratarse de alguna maniobra utilizada por los delincuentes para intentar acceder al vehículo sin levantar sospechas.
Aunque no se trata de un método frecuente y su eficacia depende enteramente del sistema de cierre de cada automóvil, lo cierto es que es un hecho que llama la atención y que no debemos pasar por alto.
La maniobra consiste en colocar una moneda en la manija de una de las puertas mientras el vehículo permanece estacionado, esto con el objetivo de interferir de alguna forma con el funcionamiento del cierre centralizado.
De esta manera, cuando el conductor activa el sistema para bloquear todas las puertas de manera remota, es decir, desde el sensor de la llave, puede creer que el coche quedó bien asegurado, aunque la puerta donde fue colocada la moneda podría no cerrarse correctamente.
Si el conductor se aleja convencido de que el vehículo quedó cerrado, quienes colocaron la moneda podrían aprovechar ese momento para abrir la puerta que no quedó bloqueada e ingresar rápidamente al interior.
Si nos detenemos en este punto, el conductor tendría que alejarse realmente mucho del coche y cerrarlo para que no se dé cuenta de que alguien se acercó a poner una moneda. Tendría que hacerlo del lado contrario a la vista del conductor, oculto entre otros coches, por ejemplo, en un estacionamiento, aunque sería una maniobra arriesgada.
Pero nunca estará de más que, si observas una moneda u otro objeto extraño colocado en la manija o cerca del sistema de cierre de las puertas, lo primero es retirarlo antes de volver a cerrar el vehículo. Así como la moneda, también puedes encontrar una botella de plástico metida entre la llanta y la salpicadera del coche.
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