Cuando un diseño de rines instalados de serie en un vehículo permite ver los cálipers del sistema de frenos ya nos dice algo, pero que además, la pieza esté maquinada con mucho detalle y terminada en algún color que contraste con el resto de los elementos cercanos, eso implica que las cosas son serias.
Quizá este detalle pase desapercibido para la mayoría de los conductores y lo consideren como un simple detalle estético para que combine o contraste con la pintura del coche, pero en el caso de Nissan la cosa va un poco más allá, y el fabricante de automóviles japonés explicó cómo de deben interpretar esos colores en sus autos.
De acuerdo con la división estadounidense de la marca japonesa, los colores utilizados en sus componentes de freno forman una representación visual, que comunica con precisión el tipo de rendimiento de frenado que se encuentra tras las ruedas.
El sistema tiene sus orígenes en el R34 Nissan Skyline GT-R de 1999, donde los prestigiosos frenos Brembo se convirtieron en parte de la identidad del automóvil.
A lo largo de los años, se han utilizado diferentes acabados para distinguir, desde sistemas de frenado para uso diario, hasta configuraciones específicas para pista, capaces de soportar un uso intensivo en un circuito de carreras.
En la base de la jerarquía se encuentran las pinzas terminadas en color plata. Este acabado, presente en la gran mayoría de los modelos Nissan, indica un sistema de frenado diseñado principalmente para uso normal en carretera. Nissan destaca que estos sistemas ofrecen un buen rendimiento de frenado en ese ambiente.
Incluso, el deportivo Z básico viene de serie con pinzas de freno plateadas de dos pistones, pero la versión Z Performance incorpora pinzas Akebono de cuatro pistones más potentes y discos de freno más grandes, donde las pinzas están pintadas de rojo, para que todo el mundo lo sepa.
Pero Nissan también tiene otro tono de rojo, uno más brillante para las pinzas de freno, que actualmente reserva para el Z Nismo. No se trata solo de una estrategia de marketing, ya que Nismo incorpora componentes de freno delanteros derivados del GT-R, incluyendo pinzas aún más aptas para circuito y discos de freno más grandes.
Si el Z Nismo hubiera existido hace 15 años, sus pinzas de freno podrían haber estado pintadas de dorado, que durante años fue uno de los sellos distintivos de rendimiento más reconocibles de Nissan.
Apareció por primera vez en el R34 GT-R en 1999, y posteriormente se hizo familiar para los entusiastas estadounidenses a través de vehículos como el 350Z Track Edition y el R35 GT-R.
Por otro lado, las pinzas de freno amarillas representan lo mejor de la gama de frenos de Nissan. Están reservadas para los sistemas de frenos cerámicos de carbono, diseñados para soportar temperaturas extremas y un uso intensivo en pista. Actualmente no se puede comprar un Nissan nuevo con pinzas de freno amarillas, pero algunos modelos que las han incorporado en los últimos años incluyen el GT-R Nismo y el GT-R Track Edition de 2020.
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