Sin duda alguna, los coches también cuentan parte de la historia de una ciudad o locación y, en el caso de nuestro territorio, tanto los Vochos como los Tsuru fueron dos vehículos muy importante para la movilidad en México, tanto particular como pública, en forma de taxis, gracias a cualidades como su atractivo precio de adquisición, así como su ventaja competitiva en términos de mantenimiento y operación.
Soy de una época en la que me tocó ser testigo del auge de los Vochos como taxis en Ciudad de México, así como usuario, en sus diferentes decoraciones, desde los amarillos con blanco, pasando por los verdes, hasta las últimas ejecuciones, terminadas con gráficos rojos y dorados. Posteriormente, la transición a los Tsuru. Grandes épocas.
Sin embargo, a pesar de que el Tsuru ofrecía mayor espacio y comodidad para los pasajeros, lo cierto es que perdió algunas ventajas con respecto al Vocho, como la tracción trasera, perfecta para subir por calles con pendientes muy pronunciadas, así como el gran espacio de carga que ofrecía el interior al quitar el asiento del conductor.
En varias ocasiones fui testigo de como puestos de tamales ambulantes completos cabían en el interior de un Vocho taxi. Tanto los Vochos como los Tsurus eran parte del paisaje urbano de las grandes ciudades de nuestro país. Si bien el Vocho fue y sigue siendo popular, lo cierto es que en cuanto a ventas el Tsuru lo superó a lo largo de su existencia.
Mientras que el Volkswagen colocó en nuestro territorio alrededor de 1.7 millones de unidades, el de Nissan vendió poco más de 2.8 millones de unidades en México. De hecho, todavía es posible ver algunos Tsuru prestando servicio como taxis en la capital del país, aunque ya la mayoría ya librando sus las últimas batallas.
Todos los días veo uno acomodado en el estacionamiento del vecino, que es taxista, cuando salgo de casa rumbo a la redacción, y ahí está cuando regreso, todavía con el cofre caliente tras una jornada de trabajo en las congestionadas calles de la ciudad.
El último Volkswagen Sedán fue fabricado el 30 de julio de 2003, en la planta de la firma alemana ubicada en Puebla, marcando el fin de una era. Esta unidad final perteneció a la serie especial “Ultima Edición”, limitada a 3,000 unidades, caracterizada por sus colores Azul Acuario o Beige Luna, rines cromados y llantas de cara blanca.
Por su parte, el último Nissan Tsuru en México se fabricó en la planta de Civac, en el estado de Morelos, en mayo de 2017, marcando el fin luego de 33 años de producción debido a normas de seguridad. La edición especial de despedida se denominó Buen Camino, caracterizada por su color azul orión, emblemas conmemorativos y equipo especial.
"La edición especial de Nissan Tsuru nos permitirá despedirnos de manera honorífica y estamos seguros de que será apreciada por las personas que han disfrutado de sus cualidades a lo largo de los años, y por la gente que durante décadas ha producido y comercializado orgullosamente este producto hecho en México", señaló en su momento Mayra González, quien fuera la presidenta y directora general de la firma.
No podemos hablar del Tsuru sin mencionar al SR2000, la variante deportiva de este coche, equipado con un motor de 2.0 litros de 145 hp con transmisión manual. En la actualidad 145 hp quizá no te suenen a mucho, pero ten en cuenta que este auto es modelo 1991 y era muy ligero.
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