Es oficial. La vigilancia en carreteras federales de nuestro país entrará en una nueva etapa tras la publicación de una reforma que fortalece de manera importante las facultades de la Guardia Nacional.
El cambio quedó establecido el pasado lunes 25 de mayo, con la publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF) del “Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones del Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal”.
Esto significa que, además de seguir realizando labores que ya mantenía desde la desaparición de la Policía Federal de Caminos, como operativos radar, filtros de seguridad, así como atención de accidentes y patrullajes preventivos contra robos y asaltos en carretera, a partir de ahora la Guardia Nacional tendrá mayores capacidades para supervisar el tránsito, aplicar sanciones, realizar inspecciones y actuar directamente ante irregularidades detectadas en caminos y puentes de jurisdicción federal.
La reforma modifica varios artículos y endurece el control operativo en materia de tránsito, autotransporte y seguridad vial en las carreteras federales del país. En ese sentido, entre los cambios más relevantes destaca que la Guardia Nacional ahora se consolida formalmente como la autoridad central del tránsito federal.
Uno de los aspectos que más llama la atención dentro del nuevo reglamento es que las instrucciones emitidas por elementos de la Guardia Nacional tendrán prioridad sobre otras señales de tránsito, es decir, que las órdenes directas de los agentes podrán estar por encima de semáforos, señalización vial y reglas ordinarias de circulación.
Con ello, la corporación obtiene un mayor control operativo en carreteras y puentes federales. Por otro lado, la reforma amplía considerablemente las capacidades de actuación de la Guardia Nacional en las vías federales, pues entre las nuevas atribuciones destacan:
- Imponer sanciones directamente.
- Revisar documentación vehicular.
- Verificar condiciones físico-mecánicas.
- Aplicar controles de tránsito.
- Participar en revisiones médico-toxicológicas.
- Ordenar el retiro de vehículos.
- Remitir unidades a depósitos federales.
- Elaborar dictámenes técnicos de accidentes.
Otro de los cambios fuertes está relacionado con los controles a conductores, ya que el nuevo reglamento establece pruebas obligatorias para detectar consumo de alcohol, sustancias psicotrópicas o estupefacientes.
La reforma indica que si una persona se opone a las órdenes de la Guardia Nacional “procederán a su inmediata detención y presentación ante el Ministerio Público”. Además, los vehículos que representen riesgos de seguridad podrán ser retirados de circulación y enviados a depósitos federales.
Foto de portada: Nano Banana 2.
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