El Mazda 3 Sedán es un automóvil que genera mucha expectativa dentro del mercado mexicano, y a pesar de que esta generación ya lleva buenos años a la venta, aún es un vehículo sobresaliente por diseño, equipamiento, manejo y refinamiento. Si estás pensando en comprar uno, te decimos cuál es la versión que más conviene y la que es mejor evitar.
Aún se vende el Mazda 3 Sedán 2026 en México y está disponible en cinco versiones:
- i $403,900 pesos
- i Sport $442,900 pesos
- i Grand Touring $482,900 pesos
- i Grand Touring MHEV $502,900 pesos
- Signature $552,900 pesos
Para este ejercicio solamente hablaré de la carrocería sedán, pero también hay un Mazda 3 hatchback, que tiene un portafolio más pequeño, pero todas las versiones son un poco más costosas que en el sedán.
La versión del Mazda 3 Sedán que vale más la pena comprar es la i Grand Touring, que se posiciona justo a la mitad de toda la gama. Aunque hay una diferencia de 40 mil pesos respecto al i Sport, esa diferencia se traduce en un importante salto de equipamiento y tecnología.
Si bien, todos los Mazda 3 tienen la misma carrocería y espacio, esta línea de equipamiento ofrece más elementos: rines de aluminio de 18 pulgadas, asientos forrados en piel, sistema de audio Bose con 12 bocinas, faros LED dirigibles, espejos laterales con desempañante, display frontal, paletas de cambio detrás del volante, además de alerta de tráfico trasero y monitor de punto ciego.
Todas son amenidades y funciones que sí mejoran la experiencia en el día a día, pero es entendible que para muchas personas los consideren elementos innecesarios, así que la versión que pondría en segundo lugar es la i Sport, que también ofrece espejos con memoria, quemacocos, climatizador de doble zona, espejo retrovisor electrocrómico, llave inteligente, asiento del conductor con ajuste eléctrico, y sensores de reversa.
Ambas versiones utilizan un motor de 4 cilindros 2.5L atmosférico, que desarrolla 186 caballos de potencia y 186 lb-pie, con una transmisión automática de 6 velocidades. Menciono este punto, porque da pie a la versión menos recomendable del Mazda 3 Sedán, que es la i Grand Touring MHEV.
Del otro lado de la moneda está la versión mild-hybrid, que se re-lanzó en nuestro país hace algunos meses. No es un mal vehículo, pero definitivamente la etiqueta juega en su contra, ya que es un vehículo caro y con un motor menos potente que las versiones inferiores y que la Signature.
Si bien es una variante enfocada en la eficiencia, no es un motor híbrido tradicional. El sistema micro híbrido, al ser un auxiliar del motor de combustión, no tiene un impacto importante en el ahorro de combustible, mientras que la potencia y par se limitan a 153 hp y 148 lb-pie. Tiene buen equipamiento, pero el consumo de combustible real no justifica la pérdida de desempeño, ni el incremento de precio.
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