Fabricantes de automóviles mundiales y sus distribuidores en China están impulsando recortes agresivos de precios e incentivos para la compra en este inicio de año, desafiando las estrategias del gigante asiático por frenar los descuentos que han sacudido el mercado durante más de tres años.
Por un lado, BMW recortó drásticamente su lista oficial de precios, para 31 modelos que se venden en China, con descuentos de hasta 301,000 yuanes (43,155 dólares) en su modelo insignia, el i7 M70L, totalmente eléctrico. El mayor recorte anunciado por el fabricante alemán fue para su vehículo iX1 eDrive25L, que registró una caída del 24%, hasta los 228,000 yuanes (32,677 dólares).
La firma alemana afirmó que el ajuste formaba parte de su "gestión regular de precios", de acuerdo con un comunicado dado a conocer el pasado 7 de enero. "Los precios finales de las transacciones se negocian y determinan de forma independiente entre los concesionarios autorizados de BMW y los clientes", añadió.
Por otro lado, los concesionarios de las marcas bajo las empresas conjuntas con Volkswagen y General Motors, también implementaron nuevos descuentos y ofertas de "precio fijo" en modelos seleccionados en la primera semana de 2026, según informes de medios locales, lo que indica que la nueva presión competitiva se está extendiendo más allá de las marcas premium.
Mientras que los compradores de automóviles en Estados Unidos enfrentan una crisis de asequibilidad en toda la industria, debido a que los precios se mantienen obstinadamente altos, China tiene el problema opuesto: los precios de los automóviles nuevos siguen cayendo, a medida que los fabricantes compiten para liquidar el inventario en un mercado lento.
En diciembre pasado, la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China anunció que las ventas se contrajeron en noviembre por segundo mes consecutivo, lo que ha dejado a los fabricantes de automóviles sin otra opción que mejorar sus acuerdos, incluso con el riesgo de ser sometidos a escrutinio regulatorio.
En ese mismo mes la Administración Estatal de Regulación del Mercado de China dio a conocer un proyecto de directrices, destinadas a frenar los recortes de precios, incluidas la prohibición de vender vehículos por debajo del costo de producción y la prohibición de descuentos de los concesionarios que, efectivamente, empujan los precios por debajo del costo real.
Pero también existen otras estrategias por parte de las marcas automotrices, más allá de sólo recortar directamente los precios, pues algunos fabricantes apuestan por incentivos financieros y ventajas adicionales.
Por ejemplo, el pasado 6 de enero, Tesla lanzó un plan de financiamiento a siete años con bajo interés, junto con una opción a cinco años sin interés. Xiaomi, por su parte, ofreció un préstamo sin intereses a tres años, para su vehículo utilitario deportivo YU7, así como diversas mejoras de equipamiento en su variante SU7 Ultra.
De manera similar, Chery Automobile y otros fabricantes están ofreciendo subsidios de intercambio respaldados por la fábrica, para estimular la demanda, ya que las autoridades han actualizado las condiciones de una manera que limita la cantidad de subsidios nacionales que se entregan a través de un programa gubernamental de dinero en efectivo por chatarra.
Si bien, el momento puede estar relacionado con las promociones previas al Año Nuevo chino, lo cierto es que la escala y la amplitud de estos incentivos apuntan a presiones estructurales más profundas, con al menos 14 marcas de automóviles que lanzaron algún tipo de descuento o incentivo desde principios de 2026, según informes de los medios chinos.
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