Hace unos días se realizó la presentación del BYD King 2027 en México, pero finalmente le pusimos las manos y me dejó un sabor muy agradable. ¿Podría convertiste en uno de los sedanes compactos más vendidos en México? Posiblemente sí, porque tiene armas de sobra para pelear.
Pero es importante desmenuzar la información, porque los cambios en el BYD King 2027 no se limitaron a un lavado de cara, ya que las mejoras también tocaron el plano mecánico y lo hicieron de una manera más profunda de lo que se ve en la ficha técnica.
Lo más notable es el exterior, pues el BYD King 2027 recibió un rediseño en el frente, con el que gana fluidez y familiaridad con otros modelos recientes de la marca. Algunos podrían decir que perdió personalidad, pero en general me parece que el automóvil se ve moderno y bien logrado. Los cambios en la parte trasera resultaron más discretos, limitándose a una nueva firma lumínica renovada y a algunos cambios en la fascia.
También vale la pena mencionar que este sedán compacto ahora está disponible en dos versiones: GL y GS. Sólo tuvimos oportunidad de manejar a la primera, la cual, por cierto, tiene rines de 17 pulgadas en acabado bitono; las ruedas de GS tienen las mismas dimensiones, pero un acabado gris, lo cual resulta curioso, porque generalmente es al revés.
En el interior del BYD King 2027 también hay algunos cambios respecto al anterior modelo. La consola central se renovó, ya que los diseñadores quitaron el selector de marchas y lo reubicaron como una palanca detrás del volante. Este cambio se traduce en una imagen más limpia, que se acompaña por nuevos acabados en el tablero; hay algunos plásticos duros, pero también hay texturas que le quitan la imagen de auto “accesible”.
Sin embargo, lo más importante se da en la parte mecánica, ya que la marca mejoró el motor de gasolina. Debajo del cofre se esconde un propulsor de 4 cilindros 1.5L de ciclo Atkinson (normal en autos híbridos), pero no es el mismo motor que utilizaban los anteriores King, ya que este motor es una evolución para mejorar la eficiencia térmica.
De esta manera, el motor aprovecha mejor el trabajo, lo que se traduce en mejor consumo de combustible y en mayor eficiencia. Asimismo, está el tema de las baterías, porque hay dos opciones: la primera utiliza un paquete de 7.42 kWh y la segunda es una batería de 24.57 kWh, que se monta en la nueva versión GS.
Las diferencias van más allá del tamaño, porque la primera tiene una autonomía de 50 km en modo eléctrico y 1,600 km de alcance total. No obstante, este tren motriz utiliza un tanque de combustible de 65 litros, que por sí solo rinde más de 1,500 km en uso normal.
La nueva versión con la batería más grande tiene una autonomía combinada que se extiende a 1,680 km, gracias a la capacidad energética superior de la batería, que en modo eléctrico otorga hasta 170 km de recorrido. ¿Entonces cuál es el beneficio de uno u otro?
Bueno, como lo mencioné más arriba, esta ocasión solamente manejamos el BYD King 2027 de entrada y lo llevamos de la Ciudad de México a San Miguel de Allende. Confieso que tenía pocas expectativas del automóvil, ya que al inicio pensé que la batería se descargaría a medio recorrido, sin embargo, el auto cuenta con cuatro programaciones que permiten modificar el tipo de impulso que recibe y esto facilita que jamás se descargue.
De hecho, en el recorrido de aproximadamente 250 km la batería nunca bajó del 60% y realmente no hubo un enfoque en cuidar el consumo de energía. Los frenos regenerativos estaban activados y en ocasiones el motor de combustión también ayuda a generar más electricidad que se va almacenando, así que lo mucho o poco que se gasta de energía durante el manejo normal o cuando se le exige al acelerador, se recupera casi inmediatamente.
Por supuesto que si se usa el modo EV la batería se va a descargar muy rápido, pero el trabajo conjunto de electricidad/gasolina de esta variante es realmente bueno para viajes en carretera. En otras palabras, la variante con batería pequeña puede ser una mejor compra para quienes buscan un auto con el que puedan salir a carretera sin preocupaciones.
En el otro lado de la moneda está la versión GS, que no la manejamos, pero gracias a su batería más grande es una mejor opción para quienes buscan un vehículo principalmente citadino. Sus 170 km de autonomía eléctrica permiten usarlo prácticamente como un vehículo eléctrico y depender muy poco de la gasolina, por lo que la necesidad de repostar se pueden extender durante semanas o meses. Por supuesto, los dos autos tienen tecnología PHEV, así que para funcionar adecuadamente requieren de una fuente de electricidad externa y es un punto que se debe tomar a consideración.
Por otra parte, el BYD King 2027 se inclina hacia la comodidad. La suspensión no es para nada firme y el habitáculo está mejor insonorizado de lo que se esperaría en un auto de esta categoría. A diferencia de otros híbridos, cuando se pisa con fuerza el acelerador hay muy poco ruido del motor y la transmisión no “grita” por auxilio.
El equipamiento también es otro punto a favor, porque desde la primera versión cuenta con seis bolsas de aire y ADAS como alerta de colisión frontal con freno de emergencia, control crucero adaptativo, mantenimiento de carril, y reconocimiento de señales de tránsito. Yendo a un apartado más tecnológico, también ofrece cuadro de instrumentos digital, pantalla táctil de 12.8”, climatizador, cargador inalámbrico y asiento del conductor con ajuste eléctrico.
En resumen, el BYD King 2027 es un automóvil que ofrece un paquete muy completo, con un precio muy similar al de otros sedanes compactos ($499,900 pesos), pero que no tienen el plus del tren motriz electrificado. Si bien, la cartera siempre agradece un ahorro en el consumo de gasolina, este tema se vuelve más relevante en lugares como la CDMX, donde para muchas personas un auto con placa verde les garantiza traslados con seguridad y comodidad todos los días, incluso cuando hay contingencia ambiental.
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