Se trata de uno de los testigos del tablero del auto más importantes pues, cuando se enciende, significa que, en el mejor de los casos, el motor está trabajando con un nivel de aceite muy bajo y en el peor, que no tiene ni una gota. Ante ello, lo mejor que podemos hacer es detenernos lo más pronto posible para verificar visualmente qué tanto aceite tiene el motor, esto a través del medidor en forma de varilla que debemos jalar.
Si sólo es bajo, podemos llegar a la gasolinera más cercana para comprar los litros de aceite que sean necesarios para alcanzar el nivel de trabajo adecuado y posteriormente llevar el coche con el especialista para checar la razón por la que el motor se quedó sin aceite, ya sea por una fuga o por un descuido de no tener la sana costumbre de revisarlo.
Pero si sacas el medidor o bayoneta al revisar y descubres que no marcas absolutamente nada, lo mejor es llamar a una grúa pues si el motor sigue trabajando en seco, entonces habrá una auténtica tragedia mecánica. Te explico.
El aceite es el fluido más importante para cualquier motor de combustión interna, pues reduce la fricción y el desgaste entre las partes metálicas cuando están trabajando, por ejemplo, entre los anillos de los pistones contra las camisas de los cilindros cuando suben y bajan.
Para lograrlo, el aceite debe crear un recubrimiento muy fino entre los metales para evitar que se toquen entre sí y se desgasten; el único momento de contacto es cuando el motor está apagado y el aceite escurre hacia el cárter o depósito. Además incluye aditivos con propiedades anticorrosivas y antioxidantes que protegen el interior del motor, así como detergentes que atrapan cualquier suciedad y la depositan en el filtro.
Por si esto fuera poco, también se encarga de reducir las altas temperaturas en zonas del motor en las que el liquido refrigerante no puede llegar, como en el cigüeñal, que se encarga de convertir el movimiento ascendente y descendente de los pistones en movimiento circular.
La principal propiedad del aceite es la viscosidad, y para entenderla imaginemos dos recipientes, uno con agua y otro con miel. Si los vaciamos, la caída del agua será instantánea en comparación con la de la miel, que puede tomarte varios segundos.
Desempolvando las lecciones de física de la secundaria, podemos deducir que la viscosidad es la resistencia que presenta un líquido para fluir, y es a partir de la viscosidad que los lubricantes se clasifican.
Mientras más viscoso sea el aceite, habrá más consumo de combustible, mayor temperatura y el motor se esforzará más para trabajar; es como si pretendieras correr dentro de una alberca con el agua hasta el cuello.
De modo que el factor más importante para elegir un aceite es su viscosidad. Cuando un motor se diseña, la viscosidad ideal es calculada y recomendada, puede verificarlo en el manual de propietario de su automóvil.
En resumen, el aceite es el encargado de mantener funcionando el motor y, dependiendo de su calidad y mantenimiento, prolonga por más kilómetros su vida útil, por eso es importante realizar el cambio con puntualidad cada vez que lo indique el fabricante de tu coche o por lo menos cada siete mil kilómetros.
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