Compartir
Publicidad

Los peatones miran al cielo y no a la calle cuando escuchan el sonido artificial de un coche eléctrico

Los peatones miran al cielo y no a la calle cuando escuchan el sonido artificial de un coche eléctrico
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

A lo largo de la historia, el método de ensayo y error ha sido crucial para perfeccionar las tecnologías tal y como las conocemos hoy. El vehículo eléctrico no es la excepción. Como sabes, su motor no produce ninguna clase de ruido, sin embargo, la ley obligará a los fabricantes a introducir un sonido artificial a partir de 2019 por seguridad de los peatones. ¿El problema? No se puede ser muy creativo.

Durante la fase de desarrollo del Jaguar I-Pace, los ingenieros de la marca sugirieron el sonido de una nave espacial que cumpliera con la normativa: con mínimo 56 dB y audible hasta a 20 km/h. Fue a la hora de implementarlo cuando descubrieron que al reproducir este sonido, similar al de las naves espaciales de las películas de ciencia ficción, los peatones no miraban a la calle, sino al cielo.

I Pace

A partir de 2019, la ley europea exigirá sonido artificial en vehículos eléctricos, por seguridad de los peatones.

Fuera de incrementar la seguridad, esta reacción distrae a los peatones de lo que sucede en la vía, por lo que la marca finalmente se decantó por un sonido más tradicional que fuese discreto y posible de escuchar en todas las direcciones, sin que se cuele a la cabina. Al menos en Europa, la ley exigirá, además, que el sonido sea continuo y que dé a los peatones la información suficiente para entender que se trata de un vehículo "de calle". En pocas palabras, que al escucharlo se sepa que viene un SUV o un coche pequeño.

Bmw I3

Existe otro tipo de sonido artificial que se puede activar o desactivar a demanda del conductor: el ruido de diferentes tipos de motores de combustión en vehículos eléctricos. Se escucha únicamente dentro de la cabina y va sincronizado con el velocímetro para simular un propulsor de seis, ocho u hasta 12 cilindros. El sistema ha sido adoptado por diferentes fabricantes, incluso en modelos que no son eléctricos, como el Renault Clio RS que puede replicar la sinfonía del motor de un Clio V6, un Nissan GT-R, un Laguna Coupé e incluso de un Renault 8 Gordini de los años 60.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio