BMW acaba de dar otro golpe sobre la mesa tras presentar el nuevo i3, el segundo vehículo de la Neue Klasse, la nueva familia de coches totalmente eléctricos, que comenzaron con el BMW iX3 presentado recientemente.
La primera versión de este BMW i3 será el i3 50 xDrive, una variante con un motor eléctrico en cada eje, y una potencia de 469 hp y 475 libras-pie de torque instantáneo. Mide 4.76 metros de largo, 1.86 de ancho, 2.89 metros de distancia entre ejes y sus proporciones son las de un sedán de tres volúmenes, aunque la marca habla de dos volúmenes y medio, como siempre ha sido el Serie 3.
Lo primero que llama la atención del i3 respecto a los Serie 3 convencionales que conocíamos hasta ahora, es su diseño exterior. La parrilla delantera con dos riñones habitual de BMW se rediseñó e integró en una nueva parrilla, con formas geométricas y luces que poco tiene que ver con lo visto hasta ahora en la firma de Munich.
Como otros modelos, puede incorporar opcionalmente la Iconic Glow, la iluminación de los perfiles que dan forma a una parrilla de radiador. Las salpicaderas ensanchadas y la superficie acristalada, retrasada con respecto a la estructura principal, crea una zona de hombros especialmente atlética y además se ve como un coche con un centro de gravedad visual muy bajo y cercano a la carretera.
Se trabajó mucho en que las transiciones de zonas de metal y zonas acristaladas sean lo más armoniosas posibles, lo cual da la sensación de calidad y además mejora el coeficiente aerodinámico. Las partes bajas del coche están totalmente cubiertas y las manijas de las puertas están integradas en las mismas y se desplazan hacia afuera al abrirlo.
Las luces traseras de disposición horizontal presentan una nueva firma luminosa tridimensional. Llegan hasta los hombros y muestran una reinterpretación de la forma de L de las luces traseras de los BMW anteriores en una nueva forma abstracta. Ayudan a reforzar la anchura del coche y el carácter distintivo de la Serie 3 de BMW. El emblema de BMW vuelve a estar situado entre las luces traseras.
En el interior, el nuevo BMW i3 incorpora el sistema BMW Panoramic Vision, que proyecta contenido en toda la parte inferior del parabrisas. Este concepto de pantalla proyecta información de pilar A a pilar A y se complementa con la pantalla central Free Cut Design de 17.9 pulgadas con control táctil, el BMW 3D Head-Up Display opcional y el volante multifunción con controles Shy Tech.
La pantalla central de 17.9 pulgadas con diseño Free-Cut está integrada en el BMW Panoramic iDrive, como un elemento de control esencial más y como novedad han confirmado que se implantará gradualmente en todos los modelos BMW con el sistema operativo BMW 9 y X a partir de la segunda mitad de 2026 a más tardar. En la pantalla central hay un menú que contiene widgets, que se pueden mover a la BMW Panoramic Vision con sólo arrastrar y soltar.
También destaca el nuevo volante multifunción con elementos de control Shy Tech. En él, los botones solo se iluminan cuando las funciones correspondientes están disponibles. La disposición lógica de las teclas facilita un uso intuitivo y contribuye de manera significativa al diseño ergonómico general del sistema.
El Heart of Joy, ese súper cerebro central, define la nueva experiencia de conducción del nuevo modelo, pues BMW asegura que con él se consigue mayor precisión, mayor seguridad y una agilidad mejorada. Entenderlo no es sencillo, pero básicamente podríamos resumirlo en que es la combinación de múltiples sistemas que funcionan en sinergia para que todo sea mucho más fluido.
Es diez veces más rápido que los sistemas anteriores. Junto con el sistema de conducción BMW Dynamic Performance Control, forma la unidad de control de alto rendimiento del BMW i3. Controla la tracción, los frenos, algunas funciones de la dirección, la carga y la recuperación de energía.
Funciona a un nuevo nivel y responde diez veces más rápido que los sistemas anteriores. Aseguran que así el BMW i3 puede tomar las curvas con precisión y con ligereza para hacerlo más preciso. También es responsable del la reducción del número de intervenciones de control necesarias.
Otra de las novedades que llega es el Soft-Stop, el proceso de frenado más suave de la historia de BMW. Gracias a los motores eléctricos el nuevo BMW i3 desacelera suavemente, sin sacudidas ni ruido de frenado. En la conducción diaria, el freno de recuperación se encarga de casi todas las operaciones de frenado, como ocurría en el antiguo i3.
Habrá disponible una suspensión adaptativa M opcional que aprovecha la arquitectura, diseñada específicamente para la movilidad eléctrica, con la batería de perfil plano situando un centro de gravedad muy bajo y le da un toque deportivo. De serie la suspensión tiene un nuevo eje trasero de cinco brazos. Se utilizan barras estabilizadoras delanteras y traseras con cojinetes de alta precarga para mejorar la dinámica.
Al igual que el BMW iX3, el nuevo i3 llega con la sexta generación de la tecnología BMW eDrive, que incluye la tecnología de 800 volts. Esto permite una potencia de carga de hasta 400 kW en corriente continua y la funcionalidad de carga bidireccional. El nuevo BMW i3 tiene una autonomía de hasta 900 kilómetros en ciclo WLTP y la velocidad de carga es un 30% más rápida.
La llegada del nuevo BMW i3, del que todavía no se han dado a conocer las prestaciones ni los precios, supondrá el comienzo de una nueva era en los sedanes de BMW. Complementará a la Serie 3 de BMW convencional, y lo hará con la tecnología más avanzada del momento en el segmento de los coches eléctricos, de forma que el cliente de la marca podrá elegir libremente si se sigue decantando por las motorizaciones convencionales, incluidas las híbridas enchufables, o da el salto al eléctrico.
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