Mazda crea un motor de 6 tiempos que produce hidrógeno a partir de gasolina

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Alonso Brugada

Aunque a veces parece que todo ya está escrito en cuanto a motores de automóviles (son a gasolina, diésel, híbridos o eléctricos), la realidad es muy distinta, ya que las marcas tienen ingenieros encargados de explorar nuevas alternativas, y al parecer Mazda patentó un sistema de seis tiempos capaz de utilizar gasolina para generar pequeñas cantidades de hidrógeno

Este concepto parte de un motor de combustión convencional, pero suma otras dos etapas al ciclo normal de cuatro tiempos, para aprovechar las ventajas del hidrógeno sin tener que transportar grandes cantidades en un tanque, eliminando los peligros inherentes a su uso (es altamente volátil). 

Después del proceso de admisión, compresión, y combustión, el motor de Mazda expulsa los gases del cilindro por medio de una válvula distinta a la de escape, dirigiéndolos a un elemento llamado “descomponedor”, no sin antes ser rociados de gasolina por un inyector alterno. Al final, la idea es utilizar el calor y los gases generados durante el proceso mecánico para producir el hidrógeno.

Mazda Seis Tiempos

De acuerdo con la patente descubierta en Australia, en el descomponedor o reformador se localiza un catalizador que aprovecha la temperatura caliente y la presión para separar y capturar los componentes de los gases de escape (principalmente el carbono en su estado natural, no como CO2) y de esta manera generar el hidrógeno. 

Lo interesante está en que el gas generado (hidrógeno) puede utilizarse posteriormente como combustible dentro del propio motor, evitando la necesidad de almacenar grandes cantidades de hidrógeno a bordo; si no hay suficiente hidrógeno, entonces el motor trabaja con gasolina.

Este no es el primer motor de seis tiempos que se desarrolla o investiga de manera reciente, pero a diferencia de otros mecanismos, la invención de Mazda difícilmente llegará a la producción, ya que enfrenta varios desafíos, como el uso de componentes adicionales como válvulas y actuadores, que a su vez agregan complejidad a distintos sistemas, e incluso a la arquitectura del motor, lo cual al final se reflejaría en costos de producción elevados y puede comprometer la fiabilidad. 

Sin embargo, es plausible que Mazda se atreva a explorar e investigar alternativas que permitan extender el ciclo de vida del motor de combustión, como anteriormente ya lo han hecho con el motor rotativo a hidrógeno, y no limitarse únicamente a la electrificación tradicional. 

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