Los sedanes y hatchbacks con motores atmosféricos de 1.5 y 1.6 litros, como el Nissan Versa, Chevrolet Aveo, Volkswagen Virtus, Volkswagen Vento, SEAT Ibiza, MG5 o Toyota Yaris, están diseñados para ofrecer un equilibrio entre eficiencia y desempeño, pero eso no quiere decir que sean unas tortugas, ya que todos pueden superar los 140 km/h, pero eso tampoco significa que sea la velocidad ideal para recorrer largas distancias.
Dejando a un lado la seguridad y límite de velocidad permitido, el punto de mayor eficiencia para este tipo de vehículos se encuentra entre los 90 y 110 km/h, siendo 100 km/h una velocidad que ofrece un excelente balance entre consumo de combustible, confort y desempeño.
Lo anterior ocurre porque a esta velocidad, la mayoría de estos motores “pequeños” trabajan en un rango cercano a las 2,000 o 2,500 rpm (mucho depende de la relación de transmisión), lo que les permite mantener una velocidad constante sin exigir demasiado al motor.
Al incrementar la velocidad a 110 o 120 km/h, el vehículo continúa circulando con soltura, pero el consumo comienza a aumentar debido a la mayor resistencia del aire. Además, el motor suele girar a un régimen más alto (rpm), incrementando el ruido en el habitáculo.
Circular de forma sostenida a una velocidad de entre 130 o 140 km/h tampoco representa un riesgo para un motor en buen estado, siempre que se le dé un correcto mantenimiento. Sin embargo, sí implica un mayor trabajo mecánico, un consumo de combustible considerablemente superior y un desgaste más acelerado de neumáticos, frenos y otros componentes.
Otro factor importante es la transmisión. Los modelos equipados con cajas CVT suelen mantener el motor en el régimen más eficiente durante los recorridos por carretera, mientras que las transmisiones manuales o automáticas convencionales dependen de la relación de los engranes para mantener bajas las revoluciones del motor. Si ya no hay una marcha más arriba (la mayoría de estos autos tienen transmisiones de 5 o 6 velocidades) y el motor gira más rápido, se va a incrementar la velocidad del auto, pero también el esfuerzo mecánico para mantenerse a ese ritmo.
Por ello, para la mayoría de los autos con motores de 1.5 y 1.6 litros, mantener una velocidad crucero de 100 a 110 km/h permite viajar a buen ritmo, aprovechar mejor el combustible y reducir el esfuerzo mecánico, sin sacrificar comodidad durante el trayecto. Se puede ir más rápido, pero el tiempo que se acorta no es significativo, mientras que el consumo de gasolina sí se dispara.
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