Analistas de UBS (Union Bank of Switzerland), el banco de inversión y compañía de servicios financieros suizo, señalan que, si bien el mercado automotriz en China continúa creciendo, la expansión internacional cobra cada vez mayor importancia para ellos.
De acuerdo con sus más recientes estimaciones, los mercados extranjeros representan actualmente alrededor del 20% de las ventas de la industria automotriz china y, en algunos casos, hasta el 50% de sus beneficios.
El pronóstico del Union Bank of Switzerland se mantiene sin cambios respecto al de hace dos años, incluso cuando las marcas chinas aumentan la producción en Europa y algunos fabricantes de automóviles tradicionales comienzan a dar marcha atrás a sus planes de vehículos eléctricos, citando retornos inciertos y un enfriamiento de la demanda.
“El principal lastre se debió a la desaceleración de la adopción de vehículos eléctricos en Europa, así como a los aranceles y el proteccionismo contra los vehículos eléctricos chinos. Creo que el progreso en 2024 fue más lento de lo previsto, pero las señales recientes muestran cierta recuperación”, declaró Paul Gong, analista principal de UBS para vehículos eléctricos chinos.
Por su parte, el South China Morning Post indicó que las apuestas a largo plazo de China por los vehículos eléctricos, la integración vertical y el desarrollo dinámico de la cadena de suministro parecen estar dando sus frutos. Estas medidas no sólo han otorgado a las marcas chinas una ventaja en costos, sino que también han facilitado la ampliación de la producción y una rápida respuesta a los cambios del mercado.
El Union Bank of Switzerland pronostica que el auge de las marcas china reducirá considerablemente el dominio de líderes mundiales actuales. En conjunto, Volkswagen y Toyota controlan actualmente el 81% de la cuota de mercado en segmentos clave, sin embargo, para 2030, esa cifra podría reducirse a tan sólo el 58%. Mientras tanto, la cuota global de Tesla, que actualmente ronda el 2%, podría alcanzar el 8% ese mismo año.
La transición a la producción local también contribuye a la expansión internacional de las marcas chinas. En Tailandia, fabricantes de automóviles como SAIC Motor, Great Wall, BYD, GAC, Changan Automobile y Chery ya operan plantas de ensamble. Great Wall y BYD también han establecido plantas de producción en Brasil y BYD está desarrollando una planta a gran escala en Hungría, para respaldar su creciente presencia en Europa.
China no es el único país cuya industria automotriz podría expandirse rápidamente para 2030. India también se está posicionando para el crecimiento, pues fabricantes nacionales como Tata y Mahindra están aumentando su participación en el mercado local y proyectando su crecimiento hacia el exterior.
Sin embargo, se enfrentan a una dura competencia, no sólo de la empresa dominante Maruti Suzuki, sino también de la china MG Motor, que ha presentado varios modelos nuevos a los compradores indios. De acuerdo con el South China Morning Post, BYD también ha comenzado a establecerse, y tanto Chery como Great Wall tienen planes de entrar en el mercado.
Aun así, los analistas sugieren que las inversiones iniciales de China le dieron una ventaja duradera. La capacidad de aprender con rapidez, construir cadenas de suministro estrictamente controladas y gestionar los costos eficientemente ha mantenido a sus empresas a la vanguardia.
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