Hasta la fecha sigue resonando el slogan de “Todos tenemos un Jetta… al menos en la cabeza” y su popularidad no es para menos, pues estaba acompañado por el que para muchos es el mejor Volkswagen Jetta de la historia, es decir, la cuarta generación (A4 o MK4).
El Volkswagen Jetta MK4 se lanzó en México a finales de 1998 y llegó como año-modelo 1999, marcando un parteaguas, pues sin saberlo se convertiría en el Jetta más exitoso en nuestro país, gracias a un diseño atemporal y muy bien aceptado, así como por un manejo sobresaliente y una durabilidad que hasta la fecha lo mantiene circulando en las calles mexicanas.
Esta generación se vendió en otros países bajo el nombre de VW Bora, pero en nuestro país siempre se conoció como Jetta, hasta que en 2011 evolucionó a Volkswagen Clásico. Sin embargo, vale la pena mencionar que para ese entonces la producción global llevaba 5 años finalizada e incluso se acababa de lanzar la sexta generación del Volkswagen Jetta.
Regresando a finales del milenio, nos encontramos con un Volkswagen Jetta MK4 muy novedoso. Su producción para Norteamérica se realizaba en la planta de Puebla y en nuestro país la oferta fue relativamente extensa, pues incluso se lanzó un Jetta Variant, que tenía carrocería station wagon.
A lo largo de su vida se ofrecieron distintas motorizaciones, pero la más popular resultó la conformada por el motor de 4 cilindros 2.0L atmosférico, que desarrollaba una potencia en torno a 115 hp y se acoplaba a una transmisión manual de 5 marchas o una automática de 4 cambios. A lo largo de los años se agregaron otras variantes más interesantes, como el motor 1.8L turbo, que entregaba 150 caballos, o incluso un motor 1.9L turbo diésel (TDI), que en su momento era una verdadera novedad para nuestro país y para el segmento.
Pero el Volkswagen Jetta de cuarta generación más especial no es ninguno de los anteriores, sino el Jetta GLI VR6. Este modelo era el Jetta más deportivo hasta ese entonces, pero hay que decir que hoy en día es objeto de deseo de varios coleccionistas, gracias a su motor V6 2.8 litros, que ofrecía hasta 200 caballos de potencia. Recordemos que estamos hablando de la primera mitad de los años 2000, por lo que era una cifra respetable.
Para el año 2005 se anuncia al sucesor del Volkswagen Jetta MK4, pero eso no detuvo el éxito del sedán compacto, pues en países como México se mantuvo a la venta el modelo “viejo”, ya que era una opción más accesible al otrora llamado VW Bora, que en realidad era el Jetta A5.
Con este aplazamiento de su ciclo de vida llegó la transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades, aunque durante todo este tiempo mantuvo el motor 2.0L. Igualmente, para el año-modelo 2008 se le otorgó un lavado de cara, inspirado en el Volkswagen Jetta que se vendía en China y cuyo desarrollo era una colaboración con FAW, marca que para ese mismo año iba a hacer su amarga incursión en el mercado mexicano, aunque como rezaba otra famosa publicidad de aquellos años, “esa es otra historia”.
A pesar del paso de los años y al buen recibimiento del Bora, no disminuía la popularidad del Volkswagen Jetta (MK4), pues se mantenía como uno de los autos más vendidos del país, pero también como uno de los más buscados por los amantes de lo ajeno. Era tal su popularidad, que para el año 2010 ya se preparaba el lanzamiento del Jetta A6 y el modelo que de dos generaciones atrás no iba a desaparecer.
No obstante, al regresar el nombre de Jetta al sedán más nuevo, Volkswagen de México se vio obligada a cambiar el nombre de su vehículo estrella, llamándolo Volkswagen Jetta Clásico, o simplemente VW Clásico, aunque realmente era el mismo Jetta lanzado hace más de una década.
Para este punto el Volkswagen Jetta de cuarta generación estaba más que arraigado en el gusto de los mexicanos, pues a pesar de su longevidad el éxito seguía aumentando, llegando a vender 57,782 unidades en el año 2011, marcando ese año como el mejor en toda su historia. Y sí, aún mantenía el motor 2.0L con 115 caballos.
Sin embargo, poco a poco crecieron las críticas en torno a la edad de este auto, y a la par disminuyeron las ventas, aunque nunca a un punto alarmante, pero en 2014 se anuncia el fin de la producción y para 2015 desaparece de los concesionarios, dejando su lugar al recién introducido Volkswagen Vento, que también supo hacerse de un lugar en los corazones mexicanos.
De esta manera concluyó una historia de más de 15 años, logrando vender más de 226,000 ejemplares en todo México durante su ciclo de vida. Este número lo pone como uno de los Volkswagen más exitosos en el país y como un referente de la movilidad nacional, a lado de otros nombres importante como el Vocho, Tsuru o Chevy. Cuéntanos ¿fuiste dueño de un Jetta (MK4) o sólo lo tuviste en la cabeza?