En semanas recientes, el gobierno de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que está poniendo en aprietos a varios fabricantes de automóviles, ya que a partir del 2027 no se podrán comercializar vehículos con fuertes vínculos con China. De hecho, Polestar (marca hermana de Volvo) tendrá que abandonar este mercado, y Mercedes-Benz podría ser la siguiente marca expulsada.
Aunque el proyecto original apunta directamente a los autos chinos, otras marcas tradicionales se están viendo afectadas, debido a que tienen inversores chinos detrás. En el caso de Mercedes-Benz, el problema se encuentra en que BAIC, Geely y Li Shufu poseen el 20% de la empresa, y la ley admite hasta el 15%.
A diferencia de Polestar, la empresa alemana está dispuesta a pelear por su permanencia en el mercado estadounidense, y no es para menos, ya que más allá del legado e historia que ha construido durante décadas, Estados Unidos es uno de los lugares en donde venden más automóviles.
Tan sólo en lo que va del año, las ventas de Mercedes-Benz en Estados Unidos han crecido 15%, mientras que en el mercado chino comienzan a hundirse, y realmente no es la única firma de lujo afectada, porque los chinos ya empiezan a darle preferencia a sus propios automóviles de lujo.
De acuerdo con Reuters, el propio CEO de Mercedes-Benz, Ola Kaellenius, declaró que la marca estaría dispuesta a realizar ajustes con tal de asegurar su presencia en Estados Unidos, para lo cual es obligatorio obtener un permiso por parte del propio gobierno estadounidense.
Aunque aún no hay nada en concreto, una de las acciones que podría implementar Mercedes-Benz sería una mayor inversión dentro de Estados Unidos, que es una de las acciones que más ha buscado la administración del Presidente Trump.
Esto se daría mediante el incremento de la producción en las plantas de ensamble ya instaladas en Estados Unidos, lo cual también haría sentido considerando que los clientes norteamericanos están demandando más vehículos de la marca, pero también se rumora que Mercedes-Benz podría instalar una nueva planta de motores, aunque se dice que la decisión final dependerá de las negociaciones del tratado entre Estados Unidos, México y Canadá.
Ver 0 comentarios