El aire acondicionado es uno de los sistemas de confort del auto más importantes, pues permite crear un ambiente agradable en el habitáculo, sin importar si en el exterior tanto el frío como el calor son intensos, pues basta con presionar un par de botones para regular la temperatura del interior del coche.
El principio básico de funcionamiento del aire acondicionado del coche está dado, a grandes rasgos, por la compresión y descompresión del gas refrigerante el cual, al comprimirse, se calienta, mientras que su descompresión permite enfriar el habitáculo.
El circuito del aire acondicionado es cerrado y en condiciones ideales no debería necesitar nunca de una recarga de gas refrigerante. En el sistema circula dicho refrigerante y su aceite, accionados por el compresor, sin embargo, el movimiento al que es sometido el circuito podría provocar la aparición de pequeñas fugas que hacen necesarias las recargas y, en consecuencia, un enfriamiento deficiente.
Aunque también no debe descartarse que la pérdida de este gas puede darse por alguna tubería o manguera del sistema fisurada, alguna conexión en mal estado o porque el depósito que almacena el gas ya no sella herméticamente, de modo que, antes de pensar en realizar una recarga, se debe revisar que el resto de los componentes que integran el sistema no tengan fugas, pues de lo contrario estaremos echándole dinero bueno el malo, ya que la pérdida del gas no se detendrá.
Entre los síntomas que se presenta cuando ya no hay el suficiente gas en el aire acondicionado incluyen que tarda mucho en enfriar o la temperatura no baja lo suficiente, así como la presencia de humedad constante en el habitáculo.
Dependiendo del modelo de vehículo del que se trate, el costo por recargar el gas en el aire acondicionado del coche oscila entre 600 y 1,500 pesos, y se debe realizar con un especialista, pues conoce de primera mano el manejo seguro de este gas, pues es un gas dañino para los ojos y la piel, y cuenta con todo lo necesario para realizar pruebas y la recarga sin poner en riesgo el sistema del coche.
El tipo de gas de aire acondicionado que lleva tu coche depende principalmente de su año de fabricación: el clásico R134a (en autos fabricados aproximadamente antes de 2017/2018) o el moderno y ecológico R1234yf (en vehículos más nuevos).
Por otro lado, aunque no se consuma el gas, sí se puede realizar un mantenimiento, como sacar el gas del circuito para hacerle un vacío, un proceso físico que permite que se evapore la humedad que hay en el interior, que eso no beneficia nada a circuitos de refrigeración.
Además, también se puede vaciar el aceite al compresor para sustituirlo por uno nuevo y mejorar la lubricación de la pieza. Finalmente, recuerda la importancia de cambiar el filtro del habitáculo con regularidad, ya que, si está sucio, reduce el caudal de aire y genera malos olores.
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