Ni los tanques de guerra se salvan de la electrificación: así funciona un tanque híbrido. Su mayor ventaja no tiene que ver con consumo

Tanque
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
alonso-brugada

Alonso Brugada

Durante decenas de años, la configuración de los tanques de guerra ha seguido un patrón relativamente constante: funcionan con diésel o emplean una turbina gigantesca que consume toneladas de combustible, como el famoso tanque M1 Abrams. Sin embargo, la electificación está alcanzando a estos vehículos, transformando la eficiencia y el campo de batalla, literalmente. 

El ejercito de Estados Unidos recientemente presentó al tanque M1E3 Abrams, que por ahora es un prototipo híbrido, que cambia la clásica turbina por un motor diésel Caterpillar C13D, combinado con un sistema eléctrico capaz de operar exclusivamente con electricidad, reduciendo drásticamente el ruido y la firma térmica, haciéndolo “invisible” ante radares o cámaras infrarrojas. 

Tanque M1E3 Abrams

La ventaja es doble, pues por un lado el sistema híbrido (como el de un auto híbrido) reduce el consumo de combustible hasta en un 50 % respecto a un tanque convencional, algo más que bienvenido en operaciones largas o en escenarios donde la logística de combustible es importante. Por otro lado, el modo eléctrico permite movimientos silenciosos, algo que es crucial en ciertos combates, pues la detección acústica y térmica puede decidir el éxito o el fracaso de una misión.

Por otra parte, el M1E3 Abrams por ahora sólo es un prototipo, pero el gobierno estadounidense espera que a lo largo del año tengan cuatro prototipos operativos, en lo que continúa el desarrollo del modelo final. 

Algunas de las mejoras que se anticipan en este nuevo tanque van más allá del sistema de propulsión híbrido y de las ventajas ya descritas, pues se espera que el peso se reduzca en 10 toneladas, llegando a un máximo de 60 toneladas. Igualmente, el M1E3 Abrams tendrá una armadura resistente a bombas lanzadas desde drones, así como una torreta no tripulada y un sistema de IA abordo para anticipar amenazas. 

Tanque M1E3 Abrams

Actualmente el ejercito estadounidense está acelerando el desarrollo del M1E3 Abrams, para ponerlo en operaciones en un plazo de 24 a 30 meses, que es un tercio del tiempo contemplado al inicio del proyecto, cuando se estimaba que el despliegue ocurriera hasta el año 2030. 

Regresando al tema del motor híbrido, es una idea que también están explorando ejércitos de todo otros países. Rolls-Royce Power Systems está diseñado un sistema para que los tanques permanezcan en silencio total con el motor diésel apagado, alimentando todos los sistemas desde baterías.



Inicio