El smart fortwo es uno de los automóviles más icónicos de la era moderna, pues su reducido tamaño y diseño lo hacían un imán de miradas, pero también un auto sumamente útil en la ciudad. Sin embargo, hace muchos años Mercedes-Benz tuvo la idea de hacerlo más llamativo y de quitarle todo lo positivo al tamaño, y lo hicieron de la mejor manera: creando un Monster Truck.
El proyecto llevó el nombre de smart forfun2, haciendo alusión a las nomenclaturas de la marca, al exagerado tamaño del vehículo y al único objetivo del proyecto (divertirse). Además, lo crearon de la mejor manera, porque la carrocería era de un fortwo 450 convencional, pero el resto lo heredó un Mercedes-Benz Unimog, que también ha demostrado que no está peleado con el lujo.
Se tuvieron que hacer múltiples adaptaciones para calzar la pequeña carrocería en la gigantesca plataforma del Unimog 406, del que también se aprovecharon los ejes pórticos y el motor diésel de 5.6L con apenas 84 caballos de fuerza y mucho torque.
Las ruedas de 26 pulgadas se calzaron en unos enorme neumáticos de 55”, dando como resultado un vehículo que mide 3.7 metros de alto, con una altura al suelo de 65 cm. Para proteger al conductor se adaptó una jaula antivuelco, pero de ahí en fuera era el mismo smart fortwo.
Gracias a la tracción integral, esta pequeñísima bestia era capaz de pasar por cualquier lugar y lo hacía a una velocidad de hasta 50 km/h. No sabemos qué ocurrió con el proyecto, pero pudo ser la inspiración de los smart fortwo levantados, que se han popularizado en Estados Unidos gracias a empresas como Little Big Supply, que ofrece kits para modificar a los pequeños autos citadinos, dándoles una imagen más robusta.
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