Nuevamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó al T-MEC como “irrelevante” y aseguró que Estados Unidos no necesita autos ni de México ni de Canadá, sin embargo, los datos muestran una fuerte integración automotriz,pues el 87% de las exportaciones de autopartes mexicanas van a parar directamente a Estados Unidos y el 78.4% de los vehículos producidos en nuestro territorio se envían a ese mercado.
Las declaraciones sucedieron durante una visita de Trump a una planta de Ford en Dearborn, Michigan. Como era de esperar, las declaraciones de Trump volvieron a tensar el debate en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), particularmente por el papel que el acuerdo juega en la industria automotriz de América del Norte.
Además, señaló que Canadá sí depende del tratado para su desempeño económico. En ese mismo mensaje, el presidente endureció su postura sobre la producción automotriz regional. “El problema es que no necesitamos su producto. No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí. Y eso es lo que está pasando”, señaló Trump.
Las declaraciones refuerzan el discurso proteccionista de Trump y se dan en un contexto de creciente tensión comercial en América del Norte, sin embargo, este posicionamiento contrasta con la realidad operativa de la industria automotriz, donde las cadenas de suministro están profundamente integradas entre México y Estados Unidos.
Para muestra, basta un botón. Los datos confirman una vinculación estructural muy sólida entre México y Estados Unidos en cuanto ala industria automotriz se refiere.
En ese sentido, la Industria Nacional de Autopartes dio a conocer que, en el acumulado de enero a octubre de 2025, las exportaciones mexicanas de autopartes sumaron 86,758 millones de dólares, mientras que las importaciones alcanzaron 56,895 millones, lo que generó un superávit comercial de 29,863 millones de dólares.
Estados Unidos concentró 87.0% de estas exportaciones, confirmando que la relación bilateral no solo es relevante, sino determinante para el desempeño del sector.
Por otro lado, en el segmento de vehículos ligeros, el Inegi reportó un desempeño más adverso en las exportaciones,sin embargo, Estados Unidos se mantuvo como el principal destino de los vehículos fabricados en México, con 2,653,897 unidades exportadas en el año, equivalentes a 78.4% del total, dando cuenta de que, pese al discurso político de Trump, la integración automotriz entre ambos países sigue siendo un pilar de la competitividad regional.
Desmantelar las cadenas de suministro para que los vehículos sean producidos sólo en Estados Unidos sería costoso y elevaría hasta un 40% el precio final de los autos.
Recordemos que, en la fabricación de un sólo vehículo, intervienen miles de partes que cruzan las fronteras de Canadá, Estados Unidos y México en varias ocasiones para diversos procesos y tratamientos antes del ensamble final, por lo que, bajo las condiciones actuales, no es posible concentrar la fabricación automotriz únicamente en Estados Unidos.
El deshacer estas cadenas de suministro tiene como consecuencia el mover plantas enteras y líneas de manufactura a otro país, lo que implica procesos costosos y largos periodos.
Por cierto, durante la visita del presidente a la planta de camiones de Dearborn, donde se dieron estas declaraciones, un empleado de la fábrica de Ford y miembro del sindicato UAW Local 600 fue suspendido después de haber llamado, según se informa, a Donald Trump "protector de pedófilos".
El incidente ocurrió mientras Trump recorría la fábrica de F-150 con Bill Ford, presidente ejecutivo, y Jim Farley, director ejecutivo de Ford. TJ Sabula, un trabajador de línea de 40 años de la UAW Local 600, se identificó como la voz detrás de los abucheos, que, según él, ocurrieron a unos 18 metros del presidente. Un video grabado con un celular del presidente Trump aparentemente muestra al Comandante en Jefe diciendo "jódete" y luego levantando el dedo medio en respuesta.
Ver 0 comentarios