Si por los planes de Tesla estaba el dar vida a una Cybervan, a alguien le pareció buena idea y se les adelantó. Una startup rusa se lanzó con algo que se parece muchísimo a una Cybertruck de mayor tamaño, sólo que es una van eléctrica, y sí, ya está en producción.
Se trata de la la Russo-Balt F200, una van con carrocería de acero inoxidable y con el inconfundible estilo de la Cybertruck. Es el primer modelo de una marca recién renacida, que debe su nombre a un histórico fabricante ruso de automóviles y vagones de ferrocarril, que operó entre 1869 y 1918. Los planes de producción ya están en marcha, con las primeras entregas previstas para enero de 2027.
De hecho, el extraño vehículo ya se ha visto circulando por las calles de Rusia, lo que confirma que es más que un proyecto al aire. Aunque también se parece al Weiqiao New Energy V90 de China, Russo-Balt insiste en que la F200 es su propia creación y no una copia.
Los paneles de la carrocería están hechos de acero inoxidable sin pintar, del mismo modo que en la Cybertruck, y están soldados a mano. A pesar del acabado de metal sin tratar, los compradores pueden personalizar su apariencia con revestimientos de vinil opcionales, disponibles en una amplia gama de colores y gráficos.
Desde sus pronunciados trazos, hasta las ventanillas planas y los arcos rectos, la F200 toma prestados varios elementos del Cybertruck, como el estilo de la iluminación LED a todo lo ancho tanto del frente como atrás y un diseño de portón trasero que evoca el estilo de la cubierta de la caja de la pick-up eléctrica de Tesla.
Otro aspecto a destacar es que, mientras que la mayoría de las vanes de este tamaño de este tamaño se montan sobre un chasis de escalera, la F200 utiliza un chasis monocasco. Esta configuración admite una carga útil de hasta una tonelada, lo que se empareja con las expectativas comerciales del vehículo.
De acuerdo con la startup rusa, el vehículo se ubica dentro de la clasificación internacional L3H3 y mide 5.95 metros de largo, 2.0 de ancho y 2.55 de alto, lo suficientemente alto como para que la mayoría de las personas puedan estar de pie en su interior.
Pero lo que sin duda será la gran cereza de este pastel, es que la construcción estándar incluye una garantía de carrocería de 100 años para los paneles de acero inoxidable, lo que parece un poco elevado para una camioneta que aún no ha salido a la carretera en su forma de producción completa.
Es impulsada por un único motor eléctrico con 200 hp a las ruedas delanteras. Una batería de 115 kWh de capacidad le otorga una autonomía declarada de 400 kilómetros, con carga rápida de CC disponible a través de un puerto en la salpicadera delantera derecha.
Su precio es de aproximadamente 85,200 dólares al tipo de cambio actual. Un depósito reembolsable de tan sólo 131 dólares garantiza un lugar en la fila de producción, aunque no se ha revelado el volumen total previsto.
El equipamiento de serie incluye ABS, ESP, aire acondicionado, suspensión neumática trasera y una cámara de 360 grados, con capacidad de transmisión en vivo. Los asientos, volante, espejos e incluso los limpiaparabrisas, son calefactables. Al fin y al cabo, este es un vehículo diseñado para los inviernos rusos.
El sistema de infoentretenimiento está a cargo de una pantalla táctil de 14 pulgadas, que muestra la configuración del vehículo y ofrece entretenimiento integrado de plataformas rusas, como Rutube, VKvideo y Yandex.
La compañía no se conformó con la F200, pues un segundo modelo, la F400, ya está en desarrollo e incorporará un motor de gasolina de autonomía extendida y tracción total mediante dos motores eléctricos, que se combinan para alcanzar una potencia estimada de 400 caballos de fuerza. También incorporará suspensión neumática delantera, además de la suspensión neumática trasera ya incluida en la F200. Los precios aún no se han anunciado.
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