En 2021, una joven de 21 años, originaria de Glarus, Suiza, pensó que sería buena idea liberar adrenalina al volante. Resulta que alcanzó velocidades superiores a los 200 km/h, conduciendo el coche deportivo de su padre. De hecho, una tarde de verano, llegó a los 238 km/h en la autopista A3, cerca de la comunidad de Lachen. En total, fueron ocho veces en las que rebasó el límite de velocidad.
Para su buena suerte, la conductora no fue detectada por ningún radar, ni detenida por ningún un control de tráfico, pero sus hazañas, maniobras temerarias y muchas otras imprudencias al volante quedaron grabadas por sus acompañantes y por ella misma.
En una de las grabaciones, se la puede ver sacando el pie izquierdo por la ventanilla mientras conduce. Para su mala suerte, esta secuencia y otras similares fueron descubiertas por la policía en el teléfono de la joven cuando ella inició un proceso penal contra su exnovio, aunque no se especifica la razón por la que esos videos salieron a la luz.
Al final, todo esto derivó en la condena que la conductora, ahora de 25 años, enfrentará, con una pena de cuatro años de prisión y sin posibilidad de libertad condicional, un veredicto que el tribunal federal acaba de confirmar, junto con una multa de 3,000 francos (65 mil pesos), de acuerdo con el medio SonntagsZeitung.
“Creo que esta es la sentencia más severa jamás dictada por una simple infracción de exceso de velocidad", dijo el abogado especializado en tráfico, Simon Bloch.
Ante el tribunal en 2024, la conductora justificó sus excesos alegando su "estado emocional" debido a su novio de entonces, argumentando que necesitaba "desahogarse". Según se informa, posteriormente se distanció del mundo de los aficionados a la velocidad que frecuentaba en aquel momento.
De acuerdo con Blick, Suiza ostenta el récord europeo de mayor número de víctimas mortales en carretera: la cifra de fallecidos en las carreteras suizas aumentó un 34% en los últimos cinco años, alcanzando los 250 sólo el año pasado. En contraste, esta cifra disminuyó en la mayoría de los demás países europeos.
Hasta el momento, los esfuerzos por revertir esta tendencia negativa en Suiza y frenar el aumento de accidentes mortales no han tenido éxito, según un comunicado publicado el martes por el Consejo Suizo para la Prevención de Accidentes (BFU). Por lo tanto, se necesita una política coherente en favor de la seguridad vial y un compromiso conjunto de todos los actores involucrados en el tráfico rodado.
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