Tesla ya se prepara para sacar de su portafolio de productos los dos vehículos que marcaron su éxito inicial, pero no sin antes darles un último impulso. Apenas unos días después de que se diera a conocer que el inventario restante de los Model S y Model X había sufrido un aumento de precio de 15,000 dólares, llega una nueva sorpresa para quienes pagaron por ellos.
Ambos modelos se despedirán con una edición Signature final, de producción muy limitada, reservada para un pequeño grupo de compradores que recibieron invitaciones por correo electrónico.
Recordemos que tanto el sedán Model S como el SUV Model X existen desde 2012 y 2015, respectivamente, pero, tras una última actualización a mediados de 2025, Tesla confirmó en enero de 2026 que ambos dejarían de fabricarse a finales de ese año, liberando espacio en la planta de Fremont, California, para el ensamble de robots humanoides.
De esta forma, Tesla fabricará 250 unidades del Model S y sólo 100 unidades de la edición Signature del Model X. Ambos modelos tienen un precio de 159,420 dólares. Sí, es un salto de precio desorbitado, con sobreprecios de 59,430 dólares para el sedán y 54,430 dólares para el SUV respecto a las versiones Plaid estándar. Para lo que es esencialmente un paquete de despedida, es una suma considerable, incluso para los estándares de Tesla.
Ambos modelos lucen un exclusivo acabado en rojo granate, inspirado en el color de lanzamiento original del Model S. Se combina con emblemas dorados, lo que les confiere un aire festivo. En el interior, encontramos tapicería de alcántara blanca, un volante tipo yugo y la marca Signature por todos lados.
El Model S monta rines Velarium de 21 pulgadas, con pinzas de freno doradas y discos carbonocerámicos, mientras que el Model X incorpora rines Machina de 22 pulgadas. Tesla también añadió una placa numerada en el tablero, llaveros especiales y luces de cortesía Plaid.
Por último, los vehículos eléctricos vienen de serie con el paquete Luxe, que incluye acceso gratuito de por vida a los Supercargadores de Tesla y al sistema de conducción autónoma total.
Mecánicamente, no hay cambios, pues ambos coches conservan la configuración de tres motores Plaid, que entregan 1,020 hp y 1,047 libras-pie de torque. Más allá del precio, los compradores tendrán que someterse a una cláusula en su contrato de compra, pues deben comprometerse a no vender el vehículo durante al menos un año a partir de la entrega. Tesla ya intentó, sin éxito, hacer cumplir este tipo de cláusulas anteriormente, pero esta vez parece que dio con la estrategia adecuada.
Los compradores de las últimas versiones Signature Edition del Model S Plaid y el Model X Plaid deberán firmar un estricto acuerdo de no reventa antes de recibir el vehículo. De acuerdo con los documentos del pedido, detectados por Not A Tesla App, los propietarios se comprometen a no vender ni intentar vender el vehículo durante el primer año posterior a la entrega. El incumplimiento del acuerdo implica una indemnización por daños y perjuicios de 50,000 dólares o el beneficio que obtengan, lo que sea mayor.
Esta estrategia busca claramente evitar que los especuladores revendan de inmediato las últimas 350 unidades de la Edición Signature para obtener enormes ganancias. La política generó un rechazo inmediato. Los propietarios argumentaron que Tesla intentaba controlar algo por lo que ya habían pagado, mientras que otros simplemente ignoraron la cláusula y publicaron sus coches de todos modos.
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