Estacionar un auto de reversa o de frente puede parecer una simple preferencia personal, pero una investigación realizada en el 2014 por el profesor Shaomin Li, de la Universidad Old Dominion, sugiere que la manera en la que una persona se estaciona podría estar relacionada con una característica más profundas, como la capacidad de pensar en el largo plazo.
El estudio, titulado Predicting Productivity Gains from Parking Behavior, dice que quienes estacionan de reversa invierten un poco más de tiempo al llegar, pero hacen que su salida sea más fácil y rápida. Este simple comportamiento podría ser una muestra de la llamada "gratificación diferida", que es un concepto estudiado por psicólogos y economistas, y muestra qué tan dispuesta está una persona en sacrificar la comodidad inmediata (estacionarse de reversa) a cambio de obtener un beneficio a largo plazo (facilitar su salida).
Para explorar esta hipótesis, Li analizó miles de vehículos estacionados en seis países: Brasil, Rusia, India, China, Taiwán y Estados Unidos, y registró el porcentaje de autos estacionados de reversa, comparando los datos con algunos indicadores económicos. Vale la pena mencionar que el análisis se hizo mediante fotografías que tomaron varios colegas en diversos estacionamientos de los mencionados países.
Al final los resultados mostraron datos interesantes, porque China encabezó la lista con aproximadamente el 88% de los vehículos estacionados de reversa, mientras que Taiwán alcanzó cerca del 59%, Rusia tuvo 35% e India 25.4%. Brasil resultó con alrededor del 17%, y Estados Unidos apenas obtuvo 5.7%.
Lo curioso está en que los países con el mayor número de autos estacionados en reversa también registraron mayores niveles de productividad laboral y crecimiento económico, por lo que el autor cree que podría haber una relación.
Retomando el concepto de la gratificación diferida, el estudio sugiere que una persona que prefiere estacionar en reversa es alguien más resilente y con una mayor cultura del esfuerzo, ya que son capaces de esforzarse más para obtener la recompensa más adelante. Si esto se escala de manera colectiva, se puede entender que un país obtenga mejores resultados gracias al esfuerzo de su población.
Sin embargo, la correlación no se puede tomar como una conclusión definitiva, porque hasta el propio autor del estudio reconoce que la manera de estacionarse puede estar influida por otros factores, como el diseño de los estacionamientos, reglas de tránsito o hasta costumbres sociales de cada país.
Tampoco es un hecho que una persona que prefiere estacionarse de reversa tenga mejores hábitos de ahorro, mayores niveles de estudio, o sea propenso a un mayor crecimiento económico. Para saber si realmente hay una relación se tendrían que hacer investigaciones más profundas, pero al final es un planteamiento interesante y un camino que tal vez valdría la pena explorar.
Ver 0 comentarios