En la mayoría de las construcciones de embarcaciones se empieza por el casco y luego se va dando forma al barco en función de los planos del arquitecto naval, pero en el caso de esta embarcación, se tomó como punto de partida un caza de combate y se buscó la manera de adaptar sus formas para que pudieran servir para “volar sobre el agua”.
Es el tipo de ideas que son la señal de una cierta genialidad creativa o bien de una ambición que suele acabar mal. Por fortuna, para esta creación, el resultado fue algo realmente notable. Thanh Super Boat es el canal del creador vietnamita Hoàng Thanh, en el que documenta sus creaciones náuticas más locas.
Una de las más alucinantes es una embarcación que reproduce, con una fidelidad inquietante, la silueta del Sukhoi Su-35, el caza multirol ruso de doble motor, conocido por sus toberas de empuje vectorial y su capacidad de maniobra. El resultado, documentado en un vídeo de 34 minutos, es un artefacto que no vuela, ni supera Mach 2, pero flota, navega y engaña al ojo desde varios metros de distancia.
La construcción inició con placas de plástico Fromex cortadas y ensambladas en un esqueleto interno, la técnica habitual para levantar un molde antes de laminar. Sobre esa base, el constructor aplicó fibra de vidrio y resina siguiendo el mismo proceso con el que se fabrican cascos de motos de agua en serie.
El vientre ancho y aplanado del Su-35 sirve de base para el casco de barco y se traduce en una superficie de planeo, que permite a la embarcación deslizarse sobre el agua en lugar de abrirse paso a través de ella.
Las alas, los estabilizadores verticales y las superficies de cola están reproducidos en sus proporciones correctas, y se construyeron móviles, lo que le otorga control de cabeceo real. Una pieza de acrílico sobre estructura de fibra de vidrio completa el perfil de la cabina.
La propulsión corre a cargo de dos motores Kawasaki de dos tiempos y 650 cc, restaurados y originalmente destinados a motos de agua de finales de los ochenta, con más de 100 hp combinados y velocidad máxima de 75 km/h. Cada uno mueve una bomba de chorro, donde el agua entra por una toma, es acelerada y expulsada por una tobera orientable en la popa.
La disposición de doble motor y doble tobera busca replicar visualmente la configuración bimotor del caza. La pintura remata la ilusión. El casco luce el esquema bitono azul claro y blanco característico del Su-35S, imitando algunas de las libreas de camuflaje del ejército del aire ruso.
Navega con soltura, es muy rápido y hace gala de una maniobrabilidad digna del caza original, gracias a sus toberas orientables por control remoto. Ya no solo hay un platillo volador navegando por el río, sino que también está este caza.
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