Conducir un automóvil es una actividad que hemos normalizado y que prácticamente hacemos en automático, sin embargo, con el paso de los años, es inevitable que nuestras capacidades y facultades físicas se vayan deteriorando y, aunque llevemos muchos años realizando esta actividad, eso no significa que estemos capacitados para hacerlo con la máxima seguridad.
Pero antes de llegar a ese importante punto, debemos repasar otros pues, con la edad, entran en juego otras prioridades, como la comodidad, una buena visibilidad, la facilidad de acceso o una conducción sencilla se convierten en factores clave.
Ante ello, los vehículos más recomendados para los adultos mayores son los SUV compactos o los coches con una posición de conducción más elevada, ya que esto proporcionan una mejor visibilidad y permiten entrar y salir del vehículo con mayor facilidad.
Recordemos que la comodidad y la ergonomía son aspectos fundamentales que deben ofrecer los coches para personas mayores. Con el paso del tiempo, el cuerpo puede volverse más sensible a las posturas prolongadas, de ahí que contar con asientos cómodos, con buen apoyo lumbar y una posición de manejo natural ayudan a reducir la fatiga cuando se conduce durante mucho tiempo.
Por eso se debe considerar que los coches cómodos para personas mayores deben contar con asientos ergonómicos, suspensión suave, buen aislamiento acústico y controles fáciles de usar. Por otro lado, el acceso al vehículo y una altura elevada de los asientos también son factores relevantes, ya que facilitan entrar y salir del coche sin necesidad de agacharse demasiado o hacer esfuerzos innecesarios.
Los coches de fácil acceso para personas mayores disponen de puertas amplias, una altura de asiento cómoda, buena visibilidad de la carretera y una posición de conducción más relajada. Ahora sí, pasemos al aspecto de la seguridad.
Hoy en día los vehículos cuentan con muchas asistencias a la conducción, mejor conocidas como ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) o sistemas avanzados de ayuda al conductor, que podrían ayudar especialmente a los adultos mayores a conducir de manera más segura.
Las ADAS son aquellos sistemas y mecanismos de seguridad activa que pueden influir positivamente con avisos sobre la actuación del conductor e, incluso, tomar el control del vehículo en un determinado momento.
Para poder realizar sus funciones, los sistemas ADAS utilizan las cámaras, sensores y radares instalados en diferentes puntos del vehículo. A través de ellos, vigilan constantemente el entorno más cercano, pudiendo anticiparse a situaciones de peligro más comunes que surgen durante la circulación.
Por norma general, ante una situación de peligro en la carretera, un asistente diseñado para esquivar o mitigar la colisión es capaz de reaccionar en décimas de segundo. En comparación, un ser humano al volante, en plenas facultades, tiene un tiempo de reacción mucho más lento, entre uno y dos segundos, desde que contempla el problema hasta que actúa sobre el coche.
Foto de portada: Nano Banana 2.
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