Cuando se trata de la limpieza del automóvil existen muchas recetas caseras para eliminar la suciedad acumulada, sin embargo, la mayoría de ellas, si no es que todas, podrían perjudicar más que beneficiar las diferentes superficies del coche.
Utilizar estos remedios caseros o productos que fueron creados para la limpieza doméstica es como pretender bañarnos con jabón líquido para manos, usar barras de jabón para ropa en el cabello o utilizar limón para evitar el mal olor de la sudoración corporal, así de extraño suena.
Además, existen productos específicamente diseñados para limpiar nuestro coche dependiendo de la superficie de la que se trate, con agentes que recuperan el brillo o las texturas de plásticos y vestiduras, así como detergentes con PH neutro que no maltratan la pintura y otros acabados.
No negamos que los remedios caseros tienen una cierta base de verdad y que se repiten porque funcionan (en parte) o porque algún día funcionaron, pero eso no significa que en otros casos se tenga el mismo resultado, como el utilizar espuma para desengrasar hornos de cocinas en los rines, ya que se puede estropear el acabado de las ruedas.
Las opciones son muchas, pero como dice el refrán: “lo barato puede salir caro”, así que, a continuación, te presentamos una lista de los remedios caseros para limpiar el coche que deberías evitar usar, según los expertos, para no causar algún daño. Toma nota.
Jabón líquido para trastes. Se tiene la creencia de que, al eliminar la grasa de los trastes, también es ideal para limpiar el tablero, vestiduras e incluso lavar el coche por fuera, sin embargo, nada más alejado de la realidad.
Considera que este detergente es un desengrasante químico sumamente agresivo. Los materiales del interior del carro contienen aceites esenciales y plastificantes que los mantienen flexibles y el jabón de platos elimina de raíz estos aceites protectores, acelerando su resecamiento, la pérdida de color y la aparición de grietas debido a la exposición del sol y las consecuentes altas temperaturas.
Vinagre blanco. Mucha gente lo utiliza en la limpieza del auto porque se piensa que tiene propiedades desinfectantes y es un limpiador definitivo para quitar manchas y malos olores, pero lo cierto es que el vinagre es ácido acético.
Si bien una solución extremadamente diluida sirve para los vidrios, usarlo directo o de forma continua sobre pantallas táctiles, plásticos suaves o asientos de piel resulta corrosivo. El ácido ataca las capas de laca transparente protectora de los plásticos y altera el PH de la piel, resecándolo y provocando que se pele con el paso del tiempo.
Alcohol isopropílico. Desde la pandemia por covid-19, se nos arraigó la idea de que esta sustancia es un excelente producto para esterilizar el volante, la palanca de la transmisión y para remover manchas difíciles.
Pero ojo: el alcohol disuelve los tintes de la piel, tanto sintético como natural, y elimina las capas antirreflejantes y oleofóbicas de las pantallas de infoentretenimiento y los tableros digitales; de hecho, su uso continuo puede dejar los plásticos blanquecinos y opacos de forma permanente.
Agua oxigenada. Así como el alcohol, también se cree que el agua oxigenada funciona para blanquear zonas desgastadas, manchadas e inclusive eliminar bacterias, pero la realidad es que se trata de un potente agente oxidante.
En las superficies del coche donde se aplica, esta sustancia altera la composición química de los tintes en las telas y debilita la estructura molecular de los plásticos, volviéndolos quebradizos ante el más mínimo impacto o presión.
Pasta de dientes. Esta sustancia es un ingrediente muy popular al momento de, por ejemplo, pulir los faros del coche que ya están opacos, la cual suele contener partículas abrasivas que rayan el plástico protector y desgastan la capa UV. Puede dar resultado el hecho de frotarla pasta sobre las luces, pero el resultado podría ser más dañino si no se hace correctamente.
Lo mejor es comprar en refacciones especializadas un kit de restauración de faros específico, cuyo precio ronda los 350 pesos. Tardarás lo mismo que con la pasta de dientes, pero el resultado será mucho más satisfactorio y, sobre todo, no estaremos aplicando productos cuyo propósito simplemente es otro.
Vaselina. Aplicar este material en superficies de piel, vinilo o tableros atrae el polvo y la suciedad con mucha mayor facilidad facilidad, dejando una capa pegajosa y que, con el paso del tiempo, se torna resbalosa. A largo plazo, puede resecar o agrietar los materiales y generar reflejos molestos en el parabrisas cuando le da el sol. La recomendación es usar limpiadores y acondicionadores diseñados específicamente para interiores automotrices.
Jabón en barra. Además de usarlo como producto de limpieza del coche, muchas personas recurren al jabón en barra para lubricar las bandas de accesorios de los motores de los coches, esas que impulsan el compresor del aire acondicionado, alternador y otros componentes cuando detectan que rechina.
Al aplicar estos jabones sobre la banda el ruido desaparecerá temporalmente, pero lo cierto es que estaremos tapando un hoyo y destapando otro pues, a la larga, la banda patinará, perderá tensión y dejará de cumplir con su misión de impulsar a los otros componentes. En el mercado existen cosméticos para bandas automotrices que humectan la pieza, la protegen e incluso mejoran la tracción.
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