Es común que en la industria automotriz se den los llamados a revisión, proceso por el cual los fabricantes de automóviles dan aviso a los propietarios de un modelo específico para que lo lleven a un distribuidor autorizado para inspeccionar y reparar una posible falla o defecto que podría poner en riesgo la seguridad, desempeño y confort del vehículo en cuestión.
En ese sentido, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer llamados a revisión por parte de Volkswagen de México.
La firma alemana señaló que en 37,972 unidades de los modelos Passat año 2012-2015, Passat CC año 2016-2017, Crafter año 2015-2016, Multivan año 2015, NBB año 2012-2018, Tiguan año 2015-2017 y Transporter año 2015, así como en 380 vehículos marca Seat modelos León año 2017, Toledo año 2018 y Ateca año 2018, existe la posibilidad de que en un accidente, con activación de la bolsa de aire marca Takata, la carcasa del generador de gas del airbag frontal, en el lado del conductor, pudiera desprender pequeños filamentos, lo que podría provocar lesiones a los ocupantes del vehículo.
Por otra parte, en el caso de 23 autos modelo Tiguan Comfortline año 2019, el llamado se debe a que, al activarse la airbag de la cabeza, marca Joyson Safety systems, en caso de accidente, pudiera existir rotura del inflador de aire, con lo que fragmentos de metal podrían ser expulsados a través del material del cojín del revestimiento del techo, provocando lesiones a las y los pasajeros.
Volkswagen de México ha dispuesto como medios de contacto el número telefónico 800 73 78 489, así como el correo electrónico contacto@vw.com.mx; y Seat el número 800 835 7328 y el correo atención@seat.com.mx. Es importante señalar que las revisiones y cambios necesarios serán sin costo para las personas consumidoras.
Ya han pasado más de 25 años desde que Takata comenzó a instalar bolsas de aire defectuosas en millones de autos de distintas marcas, una falla de seguridad que se extendió por varios años, hasta que fue detectada. Incluso hoy, el coche que manejas probablemente está en la lista de modelos afectados.
Con este error de producción, Takata, proveedor japonés de bolsas de aire y cinturones de seguridad, provocó el llamado a revisión más grande en la historia del automóvil. Las estimaciones apuntan a más de 90 millones de autos afectados tan sólo en Estados Unidos, y decenas de muertes en las últimas dos décadas donde estas bolsas de aire han estado involucradas.
El problema generalizado es que en caso de accidente, las bolsas de aire explotan debido a un problema con el generador de gas, y fragmentos de metal de sus componentes pueden causar graves lesiones a los pasajeros. Eso sin contar que las bolsas no cumplen su función protectora, lo que aumenta el peligro de muerte en siniestros.
El escándalo supuso tantas demandas para Takata Corporation que la empresa terminó declarándose en quiebra, y parte de sus activos fueron adquiridos en 2017 por Joyson Safety Systems, un corporativo estadounidense.
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