Es curioso que, hace 30 años, Ferrari automatizó la transmisión manual y ahora está manualizado la transmisión automática, concretamente a su modelo V12 insignia, es decir, el nuevo 12Cilinidri Manuale.
Es interesante saber que no se trata de una caja manual tradicional, sino un manuale-by-wire, como lo llama Ferrari. En resumen, existe un pedal de embrague físico y tradicionalmente con resorte y una placa en la consola central, que dicta el recorrido de los seis movimientos de la palanca de cambios típica de Ferrari.
Sin embargo, estos dos componentes no están conectados mecánicamente a la transmisión, sólo electrónicamente, lo que significa que los de Maranello no tenía ningún interés en desempolvar un diseño antiguo de caja de manual y dar por terminado el asunto.
En lugar de recurrir al pasado, la compañía se apoyó en tecnología moderna para recrear la experiencia de conducción manual, manteniendo el rendimiento esperado de un Ferrari contemporáneo. La transmisión de doble embrague del coche estándar sigue estando debajo de la carrocería, solo que ahora el conductor la controla de una manera completamente diferente.
Hay tres pedales en lugar de dos e incluso la distribución del habitáculo se ha rediseñado en torno a la experiencia de conducción, añadiendo una zona dedicada al túnel de la transmisión y revisando la ergonomía, para centrar mejor la atención en los cambios, pero la realidad es mucho más complicada.
Como lo señalamos al inicio, no hay conexión mecánica entre la palanca de cambios, el pedal del embrague y la transmisión en sí. En su lugar, tanto el embrague como la palanca se comunican electrónicamente con la caja de cambios a través de sensores y módulos de control específicos. Todo el aparato pesa solo 5 kilos, con acero nitrurado de gas, donde la resistencia al desgaste es más importante y aluminio para el resto.
Cuando el conductor pisa el pedal del embrague, la entrada se traduce digitalmente y se transmite a la unidad de control de la transmisión. Del mismo modo, mover la palanca a través de la placa en la consola central envía comandos electrónicos en lugar de seleccionar físicamente los engranes.
Ferrari afirma que dedicó un esfuerzo considerable a asegurar que la experiencia no se sintiera sintética y para ello desarrolló un módulo específico con sensores y mecanismos cinemáticos avanzados, diseñados para replicar las cargas asociadas a la sincronización, el acoplamiento y el desacoplamiento durante cada turno.
Eso sí, el motor V12 atmosférico de 6.5 litros que impulsa al 12Cilindri Manuale sigue produciendo 819 hp y 500 libras-pie de torque. Sigue revolucionando hasta un impresionante número de 9,500 rpm, acelera de cero a 100 km/h en 2.9 segundos, alcanza los 200 km/h en menos de 7.9 segundos y supera los 340 km/h.
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