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Cuando tener un Tsuru era como tener hoy un Mazda3: Así era el México de sólo 5 marcas de autos
Industria

Cuando tener un Tsuru era como tener hoy un Mazda3: Así era el México de sólo 5 marcas de autos

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Hasta el año 1994, cuando llegó Mercedes-Benz a México, los ciudadanos habían pasado por una serie de cambios gubernamentales que hicieron que por muchos tiempo sólo hubiera cinco marcas de autos disponibles en el país: Chevrolet, Ford, Chrysler, Nissan y Volkswagen. Aunque podías comprar autos de las submarcas de cada una de ellas, eran básicamente los mismos coches. Es decir, podías comprar un Mercury Grand Marquis, pero era vendido como Ford; incluso podías comprar un Lincoln, pero de nuevo como Ford; o una Dodge Caravan vendida como Chrysler Voyager.

Te podrás imaginar que no era para nada un mercado tan diverso como lo es hoy con más de 30 marcas diferentes y estrategias de comercialización mucho más focalizadas según el segmento al que cada una de ellas está dirigida.

Hoy daremos un repaso por algunos ejemplos de lo que representaban ciertos autos o cómo eran vistos por la población, contra los que hoy serían sus equivalentes, no en precio ni potencia, sino lo que cada auto representaba para quien lo compraba, digamos, a finales de los 80 y principios de los 90.

Mercury Cougar, el referente de lujo

Cougar 1987

Un coupé que montaba dos motores para el año 1987: un V8 de poco más de 140 caballos (sí, 140 caballos de potencia para un V8) y una versión deportiva llamada XR7, al más puro estailo AMG, que utilizaba un motor turbo de 155 caballos de fuerza.

Quien tenía un Mercury Cougar era visto como hoy quien tiene un Clase E Coupé o en un Serie 6 vamos, que si tenías el XR7, era equivalente a un S5 Coupé; era deportivo, te daba estatus social y hablaba de alguien exitoso.

Volkswagen Corsar, el Passat con el que se soñaba tener un Audi

Volkswagen Corsar

Otro referente en cuanto a estatus en el México previó al arribo de la mayoría de las marcas que tenemos hoy era el Volkswagen Corsar. Este sedán, que se fabricó en la planta de la marca en Puebla, tenía un motor 1.8 litros con 85 caballos de potencia y carburador. A partir del año 1985 equipaba radio con AM/FM, tocacintas y 4 poderosas bocinas.

Hoy su equivalente sería el Passat, pero para los mexicanos de la época el Corsar iba un poco más allá, tal vez sería equivalente a un Serie 3 o Audi A4. Era de lo más europeo que podías comprar y hablaba de alguien sofisticado y abierto a nuevas experiencias, mucho más joven que el cliente de un Grand Marquis.

Nissan Tsuru, o la historia de un sedán compacto confiable y hasta divertido

Nissan Sentra Se R

El Tsuru fue muchos años el sedán por excelencia para las familias mexicanas. Este año ve terminada su vida comercial, pero desde su primera generación en 1982, hasta la tercera que conocemos actualmente, el Tsuru ha sido un auténtico superventas. Su valor como vehículo familiar comenzó a decaer, principalmente, al inicio del nuevo milenio, pues la cuarta generación de Tsuru en México fue conocida como la primera de Sentra, cuando en realidad debería haber sido su sustituto, pero ¿quién en su sano juicio iba a quitar al superventas del mercado? Exacto.

La primera generación de Sentra no fue tan exitosa como lo fue la segunda y fue ahí que muchos clientes de Tsuru comenzaron a ir por modelos como el Sentra, Focus, Jetta, etc., y el modelo quedó relegado principalmente para ser un coche de flotillas o taxis, algo que este año dejará de suceder por lo menos para quien quiera uno nuevo.

Pero hasta principios del nuevo milenio, el Nissan Tsuru era visto como un sedán confiable, económico, de buen manejo y muy durable, incluso con versiones deportivas como la GSR2000 con spoiler trasero, rines exclusivos y un diseño muy interesante y fresco para la época; el Tsuru era visto como un Mazda3 de hoy, sobre todo en 1992 cuando llegó su actual generación. Imagina que un Tsuru 1992 se veía más moderno que un Ford Escort de 1995. Que hoy tengas una percepción tan económica sobre este auto es porque alargaron su vida comercial (mucho) más de lo debido.

Cuando la oferta es poca, las necesidades se satisfacen con lo que encuentran

Chrysler Phantom

Como puedes ver, el mercado era muy diferente al de hoy en día. La clase media trabajadora podía acceder desde a un Volkswagen Sedán, hasta un Nissan Tsuru, Ford Topaz, Chevrolet Cavalier o Dodge Shadow, mientras los más acaudalados eran vistos en Mercury Cougar, Oldsmobile Cutlass o Chrysler New Yorker.

Las familias se trasladaban en Dart Guayín o en Dodge Voyager, los jóvenes soñaban con un Chrysler Phantom o un Ford Thunderbird y los sofisticados andaban en un Volkswagen Corsar o en un Buick Century.

Lincoln y Cadillac eran los Clase S o Serie 7 de hoy en día y BMW, Porsche, Peugeot y Honda eran marcas que gran parte de la población ni siquiera imaginaba que llegaría a poder comprar.

1994 fue el año en que cambiaron las cosas. Llego Mercedes-Benz, y más tarde se introducirían al mercado también Honda, BMW, Peugeot, Toyota y todas las marcas que conoces al día de hoy, para crear uno de los mercados más diversos y complejos del mundo, pero también uno donde los coches son más baratos.

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