La inteligencia artificial ya no asunto exclusivo de los smartphones o computadoras personales, pues ha llegado tan lejos que hoy en día es capaz de manejar camiones. Decimos esto porque, en Estados Unidos, PepsiCo comenzó a expandir el uso de vehículos autónomos para transportar sus productos entre centros de distribución y puntos de venta.
PepsiCo firmó una alianza multianual con Gatik, empresa tecnológica especializada en logística autónoma, para desplegar lo que ambas compañías describen como la mayor operación comercial de transporte autónomo de mercancías realizada hasta ahora en la Unión Americana. Los vehículos ya operan diariamente en Texas, Arizona y Arkansas transportando productos.
Aunque para el consumidor final el cambio es prácticamente invisible, lo cierto es que detrás de una bolsa de papas o una botella de refresco existe una compleja red logística. Los nuevos camiones autónomos fueron diseñados para recorrer rutas cortas y repetitivas entre centros de distribución, almacenes y tiendas, una etapa conocida en la industria como milla intermedia.
A diferencia de los vehículos convencionales, estas unidades autónomas utilizan una combinación de cámaras, radares, sensores lidar e inteligencia artificial, que les permiten interpretar el entorno, detectar obstáculos y desplazarse sin necesidad de un conductor a bordo.
De acuerdo con reportes de la industria, algunas de estas operaciones alcanzan niveles de puntualidad cercanos al 99%, una cifra especialmente relevante cuando se trata de abastecer productos de alta rotación, como botanas y bebidas.
Para la industria alimentaria esto representa mucho más que una innovación tecnológica, pues significa la posibilidad de reducir retrasos, incrementar la frecuencia de entregas y mantener una mayor disponibilidad de productos en anaqueles, refrigeradores y restaurantes.
Para empresas como PepsiCo, cuya operación implica mover millones de cajas de alimentos y bebidas diariamente, cualquier mejora en la eficiencia logística puede traducirse en productos más disponibles y menores costos operativos. La compañía ha señalado que esta tecnología permite aumentar capacidad en zonas donde resulta difícil encontrar personal para ciertas rutas.
Actualmente, más de 40 camiones autónomos operan dentro de la red logística de PepsiCo en Estados Unidos, y la expectativa es que la flota continúe creciendo durante los próximos años.
La apuesta no busca eliminar completamente el factor humano, pues la empresa ha señalado que parte de los trabajadores pueden ser reasignados a funciones de supervisión tecnológica, servicio al cliente y operaciones de distribución, sin embargo, lo que ya es un hecho es que la automatización ya llegó a la cadena alimentaria.
Mientras el consumidor abre una bolsa de papas, compra un refresco en una tienda de conveniencia o recibe una entrega de alimentos, existe una posibilidad cada vez mayor de que parte de ese recorrido haya sido realizado por un vehículo sin conductor.
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