Parece una tecnología sacada de una película de ciencia ficción, pero General Motors presentó la solicitud de patente que describe un sistema que utiliza una cámara interna para transmitir vídeo y monitorear el rostro del conductor (usando este término con cierta ligereza). Mediante el movimiento ocular, el sistema podría determinar cuándo y dónde el conductor desea cambiar de carril, activando la acción dentro del sistema de conducción autónoma.
La patente señala la siguiente secuencia de funcionamiento:
- Capturar y enviar, mediante una cámara interior situada en el vehículo, una secuencia de vídeo del rostro del conductor a un controlador de módulo informático.
- Estimación, por parte del controlador del módulo de computadora, con base en la transmisión de video, de una serie de direcciones de mirada del conductor.
- Asociar, mediante el controlador del módulo de computadora, la serie de direcciones de la mirada con una o más áreas objetivo.
- Reconocer, por parte del controlador del módulo informático, una secuencia de transición predeterminada en la serie de direcciones de la mirada del conductor entre una primera área objetivo y una segunda área objetivo, donde el reconocimiento de la secuencia de transición predeterminada ocurre dentro de un primer período de tiempo umbral.
- Activación, por parte del módulo informático, basándose en el reconocimiento de la secuencia de transición predeterminada en la serie de direcciones de la mirada entre la primera y la segunda área objetivo, del inicio de un cambio de carril del vehículo en la carretera.
- En donde el reconocimiento de la secuencia de transición predeterminada entre la primera área objetivo y la segunda área objetivo comprende una mirada en la dirección de la primera área objetivo de un cambio de carril previsto durante un tiempo superior a un segundo umbral pero inferior a un tercer umbral, seguida de una mirada en la dirección de la segunda área objetivo de la carretera durante un tiempo superior a un segundo umbral pero inferior a un tercer umbral, seguida de una mirada en la dirección de la primera área objetivo del cambio de carril previsto durante un tiempo superior a un segundo umbral pero inferior a un tercer umbral, seguida de una mirada en la dirección de la segunda área objetivo de la carretera durante un tiempo superior a un segundo umbral pero inferior a un tercer umbral.
Todo esto suena demasiado complejo, pero al final, se trata de un sistema que permite rebasar un vehículo más lento. Si bien las patentes no siempre llegan a la fase de desarrollo e implementación, lo cierto es que esta tecnología no deja de llamar la atención. Sólo el tiempo dirá si vale la pena invertir en recursos para ponerlo en un coche de producción en serie, pues estas maniobras ya las ejecuta el sistema Super Cruise de GM.
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