Manejamos el Audi A1 2020, un hatch que coquetea con el universo premium

Nota de Motorpasión México

El más pequeño de todos los Audi se pone al día para 2020. La segunda generación del A1 ha tardado en llegar, pero lo hace con una alta carga tecnológica y corrige aquello que tanto se le criticaba al modelo anterior: una cabina reducida. ¿Su propuesta basta para triunfar en el segmento premium? Viajamos a Quintana Roo para conocerlo.

La razón de existir del Audi A1 es convertirse en el primer acercamiento de clientes jóvenes con la firma alemana. El diseño, desde luego, es un factor clave. Con grandes tomas de aire —incluso sin paquete S-Line— y ángulos afilados, el nuevo A1 da en el blanco hacia una apariencia atractiva. Los LED aportan mucha personalidad, aunque también es cierto que su ausencia en las versiones más accesibles le resta cierto encanto.

La segunda generación se creó a partir de la misma plataforma MQB A0 de SEAT Ibiza y Volkswagen Polo. Gracias a ello crece 56 mm a lo largo —mide 4.03 metros— y su distancia entre ejes aumenta 94 mm, lo que favorece mayormente el espacio en la banca trasera. A partir de ahora sólo se puede configurar con cinco puertas; la carrocería de tres desaparece ante un mercado que no la pedía.

Cuatro niveles de equipamiento y tres motores

La gama 2020 del Audi A1 queda compuesta por cuatro niveles de equipamiento: Urban, Cool, Ego y S-Line. El equipamiento de serie incluye sensor de luz y de lluvia, rines de 15", cuadro de instrumentos digital, infotenimiento con pantalla de 8.8" y espejo retrovisor electrocromático.

En la versión Cool se añaden control de velocidad crucero, descansabrazos delantero, climatizador automático, llave inteligente y rines de 16". El A1 Ego, además de motor más potente, agrega sensor de reversa, selector de modos de manejo, asientos deportivos, faros de LED, iluminación ambiental, paletas de cambio al volante y rines de 17".

El tope de gama lo marca el A1 S-Line, que además de ajustes en chasís —en los que luego profundizaremos— adopta más equipo de serie: sensores de proximidad, cámara de reversa, sonido Bang & Olufsen 3D Premium, tapicería en piel y Alcántara y detalles en aluminio al interior.

A lo largo de toda la gama hay varios paquetes opcionales:

  • Paquete de contraste: techo, carcasas de espejos, spoiler delantero y taloneras en negro o gris.
  • Paquete Óptica: Iluminación de LED y sensores de estacionamiento traseros.
  • Paquete Confort: Sonido Bang & Olufsen y cargador inalámbrico.
  • Paquete Conectividad: Audi Virtual Cockpit, navegación con información de tráfico en tiempo real, pantalla de 10.1" y servicios Audi Connect en línea.
  • Asistencias de conducción: Audi pre sense basic, cámara trasera, asistente de estacionamiento automatizado y aviso de salida de carril.

Al volante del nuevo A1: hablemos de calidad y manejo

Para esta ruta, Audi tenía disponibles tres versiones del A1, cada una con una opción de motor diferente. Nuestro primer acercamiento fue con el A1 Cool de motor 1.0 TFSI de tres cilindros, 116 hp y 147 lb-pie. Lo primero que hice al subirme fue saciar mi curiosidad sobre lo que todo mundo se cuestionaba: ¿cumple con el estándar de calidad de Audi?

Desde el puesto del conductor, la mayoría de las piezas hacen sentido para un subcompacto premium. El cuadro de instrumentos digital es de serie —incluso en la versión de entrada— y la pantalla de 8.8" —también de serie— contribuye a una buena impresión de calidad. Los materiales del tablero son todos gomosos y texturizados, mientras el diseño se nota claramente orientado al conductor.

Los acabados, en su mayoría, cumplen con el sello Audi, pero los paneles de las puertas sorprenden por sus plásticos rígidos.

De primera impresión, cumple. Lo agridulce llega al inspeccionar otras áreas del habitáculo. Los paneles de las puertas llevan materiales totalmente rígidos y brillosos, que quizá harían más sentido en SEAT que en Audi. Lo mismo sucede con algunas piezas de la consola central, sobre todo si no va configurado con insertos decorativos. Hay dos puertos USB al frente, un USB-A y un USB-C con capacidad de carga incrementada.

Motor

1.0 TFSI (3 cil.)

1.5 TFSI (4 cil.)

2.0 TFSI (4 cil.)

Potencia

116 hp @ 5,000 rpm

150 hp @ 5,000 rpm

200 hp @ 4,400 rpm

Par

147 lb-pie @ 2,000 rpm

184 lb-pie @ 1,500 rpm

236 lb-pie @ 1,500 rpm

Transmisión

S-Tronic de 7 vels.

S-Tronic de 7 vels.

S-Tronic de 6 vels.

Peso

1,200 kg

1,240 kg

1,335 kg

Velocidad máxima

203 km/h

222 km/h

235 km/h

Aceleración de 0 a 100 km/h

9.4 s

7.7 s

6.5 s

Ajustamos la posición de manejo —fácil de encontrar— y arrancamos. Los primeros kilómetros con este motor 1.0 TFSI demuestran su habilidad en carretera, aunque no tanto en ciudad. Curioso tratándose de un motor tan pequeño. Al doblar esquinas o pasar topes, el notorio retraso en la entrada del turbo demora los arranques; en carretera, por encima de 3,000 revoluciones, se nota mucho más capaz. Sorprende que, aun exigiéndole acelerador a fondo y con arranques bruscos, el rendimiento de combustible nunca bajó de 15 km/l.

Entregamos las llaves del 1.0 TFSI y nos vamos a un Ego 1.5 TFSI, que es el primer modelo de Grupo Volkswagen con este nuevo propulsor. Al igual que el de tres cilindros, va asociado a una transmisión automática de doble embrague de siete cambios. La respuesta desde bajas revoluciones es muy superior, no sólo por sus 150 hp y 184 lb-pie, sino porque hay mucho menos turbolag. Es un motor muy equilibrado al que le cuesta poco trabajo despegar y se mueve rápido al encontrar su mejor posición en el tacómetro.

El A1 es el primer modelo de Grupo Volkswagen con el 1.5 TFSI en México: un motor muy equilibrado y con menos turbolag que el 1.0 TFSI.

En ambos motores sobresale la puesta a punto del chasís, que se nota superior a los modelos con los que comparte plataforma. Si bien hay cierto sabor a Ibiza o Polo en la suspensión, el A1 pisa con mayor rigidez y es mucho más comunicativo al volante. La dirección es muy precisa, sin el exceso de suavidad que hemos criticado a sus hermanos de gama menor.

Punto y aparte. Hablemos del A1 S-Line, coronado con el 2.0 TFSI de 200 hp y 236 lb-pie. Es un auténtico GTI subcompacto: llega a 100 km/h en 6.5 segundos y recibe modificaciones de alto desempeño en el chasís. La suspensión es más rígida y de amortiguación variable —a través del selector de modos de manejo. La dirección se vuelve más firme y hasta el sonido del escape se torna más ronco. Su respuesta es tal, que nos haría más sentido llamarlo S1 que A1 S-Line.

La versión S-Line es una gozada, desde la respuesta del motor de 200 hp hasta el sonido del escape.

La gama arranca en $399,900

El Audi A1 2020 no es precisamente barato. Su precio parte de $399,900 para el Urban y quizá suene elevado para un auto de 116 hp y talla en torno a 4 metros. El equipamiento es el correcto y la posibilidad de personalizarlo o sumar equipamiento —cosa que no sucede en marcas de volumen— puede justificar la compra de un A1, pero el factor definitivo es el logo.

Con el Audi A1 estás comprando la distinción de una marca premium y eso, desde luego, tiene su precio. El más pequeño de la familia quiere convertirse en el primer acercamiento de la marca con un cliente joven, que en algún momento daría el salto a modelos de gama superior. Es un hatchback que, sin ser tan refinado como se acostumbra en Audi, se coloca un escalón por encima de la calidad, tecnología y grado de personalización frente a subcompactos de volumen.

Precios del Audi A1 2020 en México

  • Urban 1.0 TFSI: $399,900
  • Cool 1.0 TFSI: $429,900
  • Ego 1.5 TFSI: $484,900
  • S-Line 2.0 TFSI: $549,900

Fotografía | Mao Carrera para Audi

Los gastos correspondientes al viaje para asistir a esta presentación han sido asumidos por la marca. En Motorpasión México aceptamos vehículos de prueba sólo con fines editoriales. No aceptamos contenido patrocinado a menos que sea claramente especificado como tal.

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