Si caíste en un bache, todo esto se pudo dañar en tu auto, porque a él también le duele golpearse ahí abajo

En orden ascendente los dolores más agudos que se pueden experimentar en la vida son cuatro: el taladro del dentista en una muela que no ha sido correctamente anestesiada, dolores de parto (eso dicen las damas y los científicos), cuando tu novia(o) millonaria(o) rompe contigo y el ruido de tu auto cayendo en un enorme bache que no pudiste esquivar a tiempo.

El golpe es seco y va de la suspensión del auto a través del chasis, atraviesa el asiento y se transmite rápidamente desde el coxis hasta la base del cerebro, transformándose por un extraño fenómeno neurológico, en una maldición verbal.

El daño está hecho, pero unos momentos después, si el auto es capaz de seguir andando, la mayoría tiene la tendencia de olvidar lo sucedido como si con eso se borrara el daño. Pero... ¿qué pudo haber pasado ahí abajo?

Empecemos por lo fácil, la llanta

La consecuencia más notoria es la ponchadura de la llanta. Si la llanta puede ser reparada o reutilizada, recuerda que su uso debe ser solo temporal. Sus capas de tejido pueden haber resultado lastimadas afectando su funcionamiento para siempre. Contrario a lo que podíamos pensar, si la llanta revienta por el golpe, sin dañar el rin, ésta cumplió con su misión. Nuestra llanta ofrendó su vida a cambio de evitar daños más profundos. No uses la llanta de emergencia por más de unos minutos, el siguiente paso inmediato debe ser comprar una llanta nueva.

Algo más severo, un rin deformado

Los problemas mecánicos inician con un rin deformado, fracturado o roto. El bache pudo haber sido tan agresivo que aun cuando la llanta se salvo fue capaz de dañar el rin. Ningún rin reparado recobra sus especificaciones originales, la recomendación es que se sustituya por uno nuevo. Deberás de alinear y balancear las ruedas del auto.

Se rompe algo que no sabías que existía, como el portamango (Mangueta)

El portamangos es el soporte que une componentes de dirección y suspensión y mantiene todas las partes en su lugar detrás de las ruedas delanteras. Pero se trata de una parte no articulada y en caso de que el bache sea muy profundo puede provocar fractura o rotura total de algunos de sus brazos-soportes. Si esto sucede, probablemente tu auto no pueda moverse más. Además de la reparación deberás llamar a la grúa.

Quizá sea momento de revisar amortiguadores y suspensión

Si el bache es nivel Cañón del Colorado, puede dañar el amortiguador; sus bases, retenes, cuerpo y soportes de fijación son bastante delicados. Si sufrieron daño visible o si el amortiguador derrama líquido deben ser sustituidos.

También es importante revisar que la suspensión no haya sido dañada. Si el bache es suficientemente profundo, el peso completo del automóvil podría resentirse en las horquillas de suspensión, y si se fractura, no hay fuerza humana que las repare; deben ser sustituidas por una nueva.

Puede suceder que la suspensión, como tal, no se dañe, pero componentes como las rótulas de la suspensión —sirven como articulaciones de la suspensión— resulten afectados por el daño, por lo que es importante pasar por una buena revisión tras haber caído en un bache matador.

Más allá de todo lo anterior, puede haber otro tipo de daños —y fascias raspadas o rotas. Es muy importante que tomes en cuenta que si después de caer en un bache se enciende algún testigo o aviso como el check engine, indicador de aceite, frenos o ABS, o escuchas un ruido poco común en motor, suspensión o transmisión, el daño puede haber afectado componentes vitales para tu seguridad. Detén el auto lo más rápido posible, estaciona en un lugar seguro y llama a la grúa.

En Motorpasión México | Las distracciones más comunes al volante

También te puede gustar

Portada de Motorpasión México

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com.mx

VER 4 Comentarios