Probamos el Porsche Macan Electric GTS: no es un 911, pero tampoco tu típico SUV eléctrico

  • El Macan más emocional tiene 516 hp con picos de hasta 571 hp y un 0 a 100 km/h en 3.8 segundos.

  • Sí, hoy cualquier SUV eléctrico alcanza esas cifras. La magia de Porsche está en el chasís.

  • No es el Porsche para meter a circuito. Es el Porsche que querrías tener en el día a día, sin sacrificar sensaciones.

Gerardo García

Porsche decidió apostarlo todo al Macan eléctrico. Yo sé, aquí nos gusta el ronroneo de un buen V6 y el olor a gasolina, pero si hay una marca en la que yo confiaría para un deportivo eléctrico, es precisamente Porsche. Ya nos hizo sonreír con el Taycan y ahora es turno del Macan Electric

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El gran dilema detrás del Macan eléctrico es que su llegada marca el fin del modelo a gasolina. No estoy seguro de que descontinuarlo haya sido la mejor idea y últimamente tampoco lo ven muy claro en Porsche. De hecho, ya se plantean lanzar hacia 2028 un nuevo SUV compacto a gasolina, pero no bajo el nombre Macan. 

Mientras tanto, lo que me llevó a Niza, al sur de Francia (muy cerquita de Mónaco) fue el lanzamiento de la versión GTS del Macan Electric que, como siempre en Porsche, es sinónimo de deportividad. Lo sé, hablar de un "Porsche deportivo" puede sonar redundante, pero el apellido GTS siempre significa que tiene más de todo. En este caso, es el Macan más deportivo antes del Turbo, aunque con un toque más emocional. 

El sello GTS comienza desde fuera

No me detendré a explicar lo que hay por fuera; las imágenes lo explican mejor. Lo que sí haré es decir lo que hace especial al Macan Electric GTS. En particular, esta versión lleva un baño de acabados exteriores en negro brillante: espejos, emblemas, placa de los costados, alerón e incluso la decoración interna de los faros. También lleva pinzas de freno rojas y rines de 21" con diseño exclusivo, además de la opción a unos rines RS Spyder Design de 22". 

En un plano más general, como cualquier Porsche, el Macan Electric tiene un no-sé-qué que coquetea con el estilo de un 911. Está claro que aquí no estamos ante un coupé, sino frente a un SUV que no pretende disimularlo. Lo que sí tiene es una silueta atlética muy distinta a la mayoría de los SUV eléctricos que hay hoy en el mercado. 

El interior es todo pantallas, pero no es una mala noticia

Como casi cualquier auto premium nuevo, el interior del Porsche Macan GTS es todo pantallas. La buena noticia es que dentro de su concepto de digitalización, Porsche mantuvo controles físicos para las funciones más importantes desde la consola central. 

Necesitaría una reseña entera y exclusiva sólo para hablar del ecosistema digital de este modelo. Hace de todo. A resumidas cuentas: tienes las típicas compatibilidades con Android Auto y Apple CarPlay, ajustes de parámetros de manejo y de funciones del interior, navegación con conexión a internet y, gracias al paquete Sport Chrono (incluido de serie), herramientas que miden tiempos de vuelta y que te permiten crear tus propios circuitos a través de telemetría. Puedes grabar tus pistas, sectores específicos y analizar vueltas. El paquete Sport Chrono también incluye el icónico reloj análogo al centro del tablero para medir tus tiempos a lo old school.

Al ser uno de los modelos insignia del ecosistema eléctrico de Porsche, el Macan tiene una serie de funciones particulares: se puede estacionar (y desestacionar) de manera remota, tiene un head-up display que funciona a manera de realidad aumentada y cuenta con una interfaz de videojuegos en la pantalla central y en la del copiloto, donde puedes usar tu smartphone o un control de consola (es compatible con todas) para jugar. Incluye desde Uno y Overcooked, hasta Asphalt 9. 

En cuanto a acabados, la selección de materiales y los ajustes son de primer nivel. Porsche siempre ha sido muy cuidadosa en cuanto a calidad y el Macan Electric no es la excepción. En el caso concreto de la versión GTS tendremos volante y parte del tablero forrados en Alcantara (ideal para que las manos no suden tras trayectos largos), costuras en contraste, volante deportivo GT Sports con Mode-Switch, emblemas GTS y cinturones de seguridad en contraste, con tres colores a elegir. En el que probé eran rojos. 

La magia de Porsche está en el chasís

Hablemos de lo más importante en cualquier Porsche: las sensaciones. Comencemos con el motor. O los motores, porque hay uno en el eje delantero y, como sucede en el Macan Turbo (que de Turbo sólo tiene el nombre), el más potente se instala en el eje trasero. En total son 516 hp, con picos momentáneos de 571 hp en modo Overboost, y 704 lb-pie. Con el launch control activado, acelera de 0 a 100 km/h en 3.8 segundos y su velocidad máxima es de 250 km/h.

Las cifras son brutales. Incluso cardíacas con el launch control. Lo que sucede es que hoy cualquier SUV eléctrico tiene esas cifras e incluso esa aceleración de infarto. Hace no muchos años, daba gusto que el desempeño dependiera de cómo los ingenieros lograban extraer torque a bajas revoluciones o de los ajustes necesarios para lograr un ronroneo que erizara la piel. Hoy no. Hoy hasta el SUV más desabrido puede acceder a estas cifras.

A lo que no puede acceder hoy cualquier SUV es al chasís de Porsche. Cualquiera puede hacer un coche rápido en línea recta, pero Porsche marca su punto y aparte en la conducción demandante, en las curvas cerradas que te recuerdan que no estás ante cualquier SUV. 

El Macan, incluso bajo el sello GTS, que lleva suspensión específica (neumática de serie) y rebajada 10 mm, sigue siendo un SUV cómodo. Su magia está en la capacidad de emocionar, de aferrarse al asfalto y de sentirse como un Porsche sin perder comodidad. Está en un punto delicioso entre el SUV con el que te quieres comer curvas de 270 grados y luego pasearte por la ciudad. De manera opcional lo puedes configurar con eje trasero direccionable y lo recomiendo muchísimo, no sólo por el apoyo extra en curvas, sino por la maniobrabilidad que te da en el día a día. Date una vuelta en U y entenderás lo que digo.

Ojo, tampoco quiero decir que sea la cúspide de los deportivos de Porsche. No pretende serlo. De hecho, si me lo preguntas, no creo que ningún cliente vaya a meter a su Macan GTS a un circuito, aun cuando el auto sería divertido. Su objetivo es transmitir sensaciones, ser potente y tecnológico, pero no es un 911 ni busca la liviandad de un deportivo. Pesa 2.5 toneladas y llevándolo al límite se nota, aunque la mayor parte del tiempo sorprende lo bien que lo disimula.

Ahora bien, hablemos del sistema de carga. Mucho del peso del Macan GTS está en la batería: es de 100 kWh, aunque la capacidad útil es de 95 kWh. Lo interesante es que, gracias a su arquitectura de 800 V, puede tener picos de carga muy rápidos. Es compatible con carga directa de 270 kW, por lo que recuperaría del 10% al 80% en sólo 21 minutos. Lo que dura un capítulo de Los Simpson. 

En términos de autonomía, Porsche reporta 586 km bajo el ciclo de carga WLTP. Durante nuestra prueba, que fue totalmente en carretera de montaña (demandante para una batería), recorrimos 111 km con el 25% de la batería, es decir, una carga debería durar 444 km bajo esa circunstancia. En ciudad podría elevarse hasta unos 500 km, aproximadamente. 

Costando lo que cuesta, la autonomía me parecía algo justa. Luego recordé que quizá este sea el primer GTS (o el segundo, después del Taycan) en el que me preocupa la autonomía. Es como si me preocupara el consumo de un Porsche 911 GTS. Absurdo. En este nivel de autos, hay que ser conscientes del consumo energético. No es un hypermiller.

Repito: no es tu típico SUV eléctrico

El CEO de Porsche dijo que quizá fue un error haber apostado todo al Macan eléctrico, pero luego Porsche también nos dice que este Macan ve como un GTS, se maneja como un GTS, se siente como un GTS y es único como un GTS, y tienen razón. No se están contradiciendo. 

Creo que, como sucedió con el Taycan, el Macan también se cuece aparte de todos los SUV eléctricos que hay actualmente. Que ahora levantas una piedra y salen tres, pero ninguno con el dinamismo del Macan.

El mercado eléctrico no está evolucionando como se esperaba y varias marcas están dando marcha atrás. Para Porsche ya era muy tarde. El fin del Macan de gasolina ya había sido escrito, pero la marca reaccionó tan rápido como pudo y para 2028 prepara una clase de sustituto. Mientras tanto, el Macan buscará su lugar en el mercado eléctrico.

Así como el Cayenne rompió esquemas hace más de 20 años, el Macan eléctrico no será fácil de digerir para los fanáticos más puristas de la marca. Al menos al principio. La gran noticia es que ellos siguen teniendo un 911 GT3 RS y quien busque un Porsche práctico, tecnológico y en el bando eléctrico, encontrará un gran aliado en el Macan GTS. Eso sí, hay un precio a pagar: en México, desde 2,198,000 pesos.

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