Porsche Cayenne Turbo Coupé, a prueba: 550 hp para un SUV tan imponente como ágil

Nota de Motorpasión México

No a todos les hizo gracia cuando Porsche decidió fabricar su primer SUV hace 20 años, pero si tarde o temprano todas las marcas terminarían apostando por este tipo de vehículos, al menos da gusto que los expertos en alto desempeño se comprometieran con la velocidad. El Cayenne ha traído dinero para que modelos como el 911 o el 718 sigan siendo tan especiales, y ahora busca atraer a una nueva clientela mediante una carrocería de estilo coupé.

Siendo sinceros, y tras haberlo conocido en persona, el Porsche Cayenne Coupé tiene la silueta que el Cayenne debió tener toda su vida. No llega a definir perfectamente un tercer volumen similar al de un sedán como los "SUV coupé" de Mercedes-Benz o de BMW, pero sí tiene una cintura lo suficientemente atlética para distinguirse como un modelo de alto desempeño.

Esta versión Turbo no deja indiferente a nadie, y mucho menos con esa pintura naranja. Se consolida como uno de los modelos más imponentes dentro del portafolio gracias a sus enormes tomas de aire, cuatro salidas de escape, rines de aluminio de 21" —con opción a unos de 22", como el del modelo que probamos— y todo un kit aerodinámico que combine con las capacidades de su motor V8 turbo.

Alto desempeño que no se queda a media tinta

El Porsche Cayenne Turbo Coupé es un deportivo en serio. El punto de partida es un motor V8 turbo de 4.0 litros, capaz de generar 550 hp y 568 lb-pie, enviadas a las cuatro ruedas mediante un sistema de tracción integral y una transmisión automática Tiptronic de ocho velocidades. Todo eso se transforma en una aceleración cardiaca, que en sólo 3.9 segundos te lleva a 100 km/h y puede rodar a una velocidad de hasta 286 km/h.

Quizá no dudes de su poder, pero sí un poco de su desempeño cuando se trata de un SUV con talla de 4.93 metros de largo y peso por encima de las dos toneladas. Ahí es donde entra en acción la magia del apellido Porsche. El Cayenne Turbo Coupé no sólo impresiona con números, sino también con sensaciones. Al volante se siente genuinamente Porsche, desde una dirección de buen peso y tacto extremadamente preciso, hasta una suspensión notablemente más rígida que la de cualquier SUV, porque el Cayenne no es cualquier SUV.

Este vehículo fue desarrollado para satisfacer las necesidades de alto desempeño de quien busca versatilidad y, además, estilo. El resultado es un SUV de gran tamaño que no le tiene miedo a pasar por curvas. La rigidez del chasís y el comportamiento de la suspensión mitigan cualquier rastro de inclinación de la carrocería y disimulan de maravilla el peso. El Cayenne Turbo Coupé se siente mucho más ágil de lo esperado, y traza curvas con tanta gracia, que a ratos llegamos a pensar que en realidad estamos ante un modelo más pequeño, como un Macan. No se siente estorboso ni torpe, pese a su tamaño.

Como cualquier Porsche, el Cayenne se lleva mención honorífica al hablar de espacio, pero seamos sinceros, quien se compra un SUV también busca confort. El Cayenne Turbo Coupé no defrauda. En zonas urbanas, el modo de manejo más civilizado evitará que se aviente al tráfico al más mínimo roce del acelerador, y tornará la suspensión a una configuración más amigable con caminos maltratados. Sigue siendo firme, pero no incómoda.

Una cabina nada minimalista

Mientras la mayoría de las marcas buscan reducir la cantidad de botones, el Porsche Cayenne quiere que veas todo de lo que es capaz mediante el número de interruptores a lo largo de la cabina. Desde el puesto de conducción estarás ante un volante con muchos botones y una amplia capacidad de personalización en sus funciones. Ahí mismo hallarás una perilla selectora de los modos de manejo.

Detrás hay un cuadro de instrumentos digital, con un reloj análogo y otros cuatro digitales, de cierto sabor clásico, pero empatados con las necesidades tecnológicas del momento y de la categoría. En ellos puedes ver información de la navegación, del medidor de fuerzas G, del consumo, de la temperatura de los componentes o simplemente la hora.

La consola central es alta y recibe todos los botones necesarios para que conductor y pasajero ajusten de forma independiente la temperatura. También encontrarás controles de la rigidez de los amortiguadores, selector de perfiles de manejo y un panel para navegar por todas las funciones del sistema de infotenimiento. ¿Cuál es el único pero? Todo esto que te mencioné es táctil, lo que obliga a desviar la mirada al momento de operarlo. Luce futurista y muy bien terminado, pero se extraña la retroalimentación de un botón clásico.

Más allá de ello, todo en la cabina del Porsche Cayenne Turbo Coupé es impecable. La piel de los asientos y del tablero se siente realmente costosa, el volante tiene el toque especial de la gamuza, los insertos en contraste crean una sensación de lujo y el reloj análogo al centro nos recuerda ese toque de exclusividad propio de la atención al detalle de Porsche.

¿Equipamiento? El que quieras. Literalmente. Encontrarás diferentes diseños de asientos con calefacción o ventilación, climatización automática de cuatro zonas, sistema de infotenimiento con pantalla de 12.3", navegación con información de tráfico en tiempo real, múltiples asistencias de manejo, diferentes juegos de rines, frenos al gusto... es un Porsche y se arma a la carta, con tanto como puedas o quieras pagar.

El único aspecto a tener en cuenta es el espacio. Al ser la versión coupé, de enfoque más individual que familiar, la banca trasera tiene un techo más bajo que podría penalizar el lugar para cabeza de los pasajeros más altos. Hay muy buen lugar para acomodar las piernas, aunque únicamente se pueden transportar un total de cuatro pasajeros. El asiento central fue reemplazado por un portaobjetos.

Un SUV con todo lo bueno de Porsche

Acabados, diseño, equipamiento, manejo, manejo y más manejo. El Porsche Cayenne, que parecía profanar a la marca hace un par de décadas, hoy ha sido adoptada con cariño dentro de la gama por sus cualidades de versatilidad sin romper con todo lo que esperas de un Porsche, dejando intacto el carácter de alto desempeño.

Como todo modelo de la casa, el Cayenne Coupé Turbo no es barato. Su precio en México parte de 2,518,000 pesos antes de cualquier equipamiento opcional, pero vale cada centavo por todas las sensaciones que provoca, ya sea al tocar sus interiores o al explotar las bondades de su configuración mecánica. Si lo que buscas es el toque de exclusividad y la silueta coupé, pero sin una configuración tan explosiva, la gama del Cayenne Coupé parte de 1,698,000 pesos con una versión de 340 hp.

Agradecemos a Estacionamientos Deprisa para la realización de la sesión fotográfica. Para más información acerca de sus instalaciones, visita su página web.

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