Nissan Pathfinder 2023, lo manejamos: la nueva generación que recupera el espíritu de aventura sin descuidar los lujos

Los SUV medianos de tres filas de asientos tuvieron la clara misión de capturar a todos los clientes que normalmente necesitaban una minivan, pero que por cuestiones de diseño, no se sentían atraídos a ese segmento. Durante mucho tiempo, esas camionetas adoptaron todas las comodidades y lujos que tenían las minivan, olvidándose poco a poco de sus raíces como vehículos con capacidad para explorar más allá del asfalto. El Nissan Pathfinder sufrió el mismo destino, pero con su nueva generación quiere recordar parte del pasado. Por ello acompañamos a Nissan a Puebla para conocer qué cambió en el Nissan Pathfinder 2023.

El ADN de Nissan en una base más cuadrada

Durante años estos SUV se olvidaron de las formas cuadradas para buscar diseños más detallados y que hicieran lo que fuera necesario para aliviar algo de eficiencia. Sin embargo, en los últimos años hemos visto un retorno a ese look más cuadrado, robusto. Pathfinder adopta los rasgos característicos como la parrilla V-Motion y los faros divididos en dos zonas a una base mucho más ancha, alta y cuadrada.

Por fuera puede montar faros y calaveras LED, techo panorámico rines de hasta 21" y una carrocería en doble tono. Además de tener una gran variedad de elementos opcionales disponibles para mejorar algunas capacidades.

Sus dimensiones llegan hasta los 5,004 mm de largo, 1,978 mm de ancho y 1,800 mm de alto.

Interior mucho más refinado y conectado

Nissan ha demostrado un salto enorme en cuanto a percepción de calidad y materiales en general de la generación pasada de productos frente a lo que vemos ahora. Hay más zonas suaves, diseños más minimalistas, y mejor definición en cada una de las pantallas con las que cuenta.

El equipamiento es más que variando, yendo desde pantalla táctil de 9" compatible con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, hasta cuadro de instrumentos digital, sistema de Audio Bose, asientos delanteros con calefacción, Head Up Display, aire acondicionado automático de triple zona, asientos traseros calefactados, Nissan Connected Services, Navegación, llamada de emergencia, entere muchos otros más.

El nivel de comodidad debe destacarse y es que el espacio en la segunda fila creció con el cambio de plataforma. Durante nuestro trayecto pasamos cerca de cuatro horas y media en el tráfico, tiempo en el que realmente no nos sentimos incómodos en la segunda fila.

Hablando de la tercera fila, es notorio que también hubo un aumento de dimensiones por lo que ahora alguien de 1.75 metros puede viajar sin problema alguno. Tal vez la distancia al suelo del asiento no es la mejor, pero aún así, es posible pasar más de dos horas sin tantos inconvenientes.

Otro punto a destacar es que la respuesta de todos los elementos de conectividad está a la altura de lo que esperamos en nuestros días. Tal vez lo único a mejorar sería la iluminación interior que se compone de focos incandescentes y no de focos LED como en la mayoría de sus rivales.

Suite completa de asistencias

A nivel seguridad, el Nissan Pathfinder nos ofrecerá 6 bolsas de aire, frenos ABS, control electrónico de estabilidad, asistente de ascenso y descenso en pendiente, visión de 360º, control de velocidad crucero adaptativo, freno autónomo de emergencia con detección de peatones, mantenimiento de carril, monitor de punto ciego, monitoreo de presión en las llantas y alerta de atención del conductor. Vaya, incluso puede incorporar control de estabilidad para remolque.

Su enfoque sigue estando en la vida urbana y los lujos, pero también puede ensuciarse un poco

El inicio de este segmento se caracterizó por varios SUV capaces de enfrentarse a rutas complicadas, con tracción 4x4, ejes rígidos, cajas de transferencia y hasta bloqueo de diferenciales. Hoy la mayoría se construyen en una plataforma modular con más similitudes a las que encontraríamos en un auto tradicional que con un SUV puro en el sentido más estricto de la palabra.

Con el Nissan Pathfinder sucede lo mismo, sin embargo, al menos en la versión más completa, ha recibido ciertos ajustes y elementos que le permiten aventurarse un poco más allá de las comodidades y facilidades de una ciudad. Principalmente se trata de un sistema de tracción 4WD y gestión eléctrica que le ayuda distribuir mejor la tracción entre las cuatro ruedas, aunque claro su enfoque siempre estará en favorecer al eje delantero.

A esto se suma un selector de modos de manejo que puede ayudar en condiciones de arena, lodo o nieve. El resto del tren motriz es suficiente para impulsarlo. Hablamos de un motor atmosférico V6 de 3.5 litros con 270 hp y 250 lb-pie de par que a su vez envían el poder a través de una caja automática de 9 marchas.

La suspensión es independiente en ambos ejes y si bien todo está pensado para la conducción en ciudad y carretera, la altura libre al suelo es suficiente para librar caminos ligeramente accidentados, hacer un par de articulaciones sencillas y luchas contra un poco de lodo. No es el SUV que elegirías para hacer off-road, sin embargo, queda claro que puede ir más lejos que aquellos que solo cuentan con tracción delantera y menor altura al suelo.

En su hábitat natural, es decir, la ciudad y la carretera, realmente se nota una progresión en la firmeza de la estructura, mejor trabajo de aislamiento de sonido y filtrado de vibraciones. Sorprende la suavidad con la que se desplaza, pero sin dejar de transmitir una pisada firme que a su vez nos transmite confianza en su estabilidad. Incluso el balanceo de carrocería disminuyó mucho respecto a la generación pasada.

Hablar de consumo es algo difícil, pues nuestra ruta en carretera fue muy corta y pasamos más de 4 horas en movimiento en un camino algo accidentado para probar sus capacidades fuera del asfalto, por lo que al final del día promediamos unos 7.6 km/l. De haber sido solo ciudad con tráfico pesado probablemente hubiéramos caído al terreno de los 6 km/l. Mientras que en carretera a un paso relajado seguramente hubiéramos tocado los 12 km/l.

Una progresión en el camino correcto

Nissan está marchando a un camino correcto, está añadiendo mucho equipo tecnológico y de conectividad a sus autos, puliendo detalles de percepción de calidad y enfocándose en mejorar la experiencia de manejo. Por ello mismo —y claramente por la inflación que nos afecta a todos—, el costo de este producto ha dado un salto importante. Ahora la variante de acceso de Pathfinder arranca desde $1,130,900 y termina en $1,253,900 de la variante Platinum que conocimos.

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