Nos sumergimos en el pasado del Nissan Tsuru y descubrimos el motivo de su longevidad y popularidad

Después de una buena sumergida en la rica historia del Nissan Tsuru y todas sus generaciones, regreso de un viaje en el tiempo que me llevó hasta la década de 1960, donde Datsun revolucionó la movilidad en Japón.

Les puedo decir dos cosas: Queda más que entendida la razón por la cual el Tsuru sobrevivió tantos años —en México—, y, que poco conocemos de las generaciones de este modelo, que cuando adoptó el nombre de la gruya de corona roja en México, en otros países se conocía como Sunny.

Sale el sol en México

En el año de 1984, Nissan se dio a la tarea de competir con modelos como Volkswagen Atlantic, los K Cars de Chrysler, Ford Topaz y Chevrolet Celebrity. Con un auto más compacto, de buenas prestaciones —para la época— y suficiente espacio para 5 personas y su equipaje. Nótese que de parte de las marcas estadounidenses, no había autos tan compactos como los europeos o japoneses.

Este Tsuru sustituyó al Datsun 160 y 180J, siendo la mejor opción para introducir al mercado mexicano, ya que otros modelos de Nissan hubieran sido muy caros de importar. Se vendió en carrocería de 2 y 4 puertas, un coupé fastback —Samurai—, y vagoneta de 5 puertas. Oficialmente fue sustituido por el Tsuru II en 1988, la generación que arrasó con las ventas del mercado mexicano.

La secuela

En esta década es cuando Nissan se hizo el gigante que es ahora en este país. Gracias a dos modelos en particular: Tsuru II y Estaquitas. En 1991, en mi familia se compró un Tsuru II típico automático color beige por 33 millones de pesos. Este mismo auto duró hasta 2003 en excelentes condiciones, bastó darle mantenimiento continuo y prudencia al volante para exprimirle tantos años de servicio.

Las versiones disponibles se conocían como: austero, típico y equipado. Con transmisión manual o automática, y el equipamiento más básico era incluido o no, según lo que se quisiera pagar.

El motor era carburado hasta 1991, de aproximadamente 85 hp. Posteriormente se agregó la inyección electrónica y se produjeron también versiones con motor turbo, de las cuales a México llegaron algunos en carrocería coupé, llamado Hikari. Tsuru II estuvo disponible en carrocerías de 2 y 4 puertas y una vagoneta de 5, que también se popularizó para dar servicio de taxi, y claro, como auto familiar.

Nace una leyenda

Lanzado en 1992 como Tsuru II '93, el auto que movió a México se da a conocer sin saber que duraría prácticamente intacto hasta 2017. Si hubo algún visionario que lo predijera, que se manifieste en este momento... ¿No? Lo sabía.

En Japón, hubo motores turbo de gasolina y diésel, la vagoneta (Tsubame) era 4WD y siempre fue un coche que ofrecía equipamiento fuera de serie para su segmento.

Se utilizaron motores de 1.6 litros de 95 y 110 hp, dependiendo si eran de 8 o 16 válvulas. Aparece Tsubame antes de la fiebre de los SUV, y con el propósito único de competir con el Volkswagen Golf GTI —que se veía lento a comparación— se lanza la versión GSR con motor 2.0 litros y 140 hp, además de algunas mejoras en suspensión y frenos.

Durante el periodo original de vida de esta generación sucedieron dos hechos muy curiosos. El primero; debido a la crisis económica de 1994 y la devaluación del peso, las versiones de Tsuru fueron reetiquetadas como GS1 y GS2, que eran austero y austero plus. Y segundo; con las huelgas constantes de Nissan, se tuvieron que importar unidades equipadas de EEUU, llamadas Tsuru Sentra en México. Éstas equipaban quemacocos, seguros y vidrios eléctricos, sistema de sonido y aire acondicionado de serie.

El último de los mohicanos

Aquí lo conocimos como el primer Sentra oficial, pero dentro de la cronología del Tsuru, esta fue su última versión global. La evolución fue notoria, la sensación de refinamiento y la amplia oferta de versiones lo hicieron otra vez, uno de los coches más vendidos en México, y esta vez ya habían arribado al mercado nacional modelos como Honda Civic y Dodge Neon.

Se ofreció en dos carrocerías y con dos motorizaciones, 1.6 l y 2.0 l (SR20DE), la potencia no varió mucho con respecto a la generación anterior; 115 hp y 140 hp, respectivamente. La versión coupé se conoció como Lucino. Se masificó el uso de frenos ABS y en los últimos años de su producción, ya se incluían bolsas de aire, 1 o 2 como máximo.

Durante este periodo, continuó la venta de Tsuru II en varias versiones austeras en México, y fue hasta 2017 cuando se dejó de producir con una edición especial de despedida.

El sucesor que nunca fue

Allá por el año 2004, se lanzó el Nissan Tiida, lo que creíamos que sería el reemplazo del Tsuru, pero México se aferró a su sedán favorito, los taxistas no querían pagar el costo extra, y el mercado de refacciones y reparaciones era tan grande, que Nissan Mexicana decidió seguir fabricando miles de Tsurus en la planta de CIVAC, en Morelos.

Mientras tanto en las agencias, hubo un auto que paso inadvertido durante sus primeros años de vida, ya que era un tanto aspiracional. Se ofrecía en versiones muy bien equipadas, con motor 1.8 litros de 125 hp, y fue de los primeros autos de volumen en ofrecer una transmisión manual de 6 velocidades. También había opción de carrocería hatchback de 5 puertas, que en México no destacó, pero en EEUU marcó una nueva era para la marca japonesa, ya que atrajeron a clientes jóvenes que lo compraron como primer auto.

El espacio interior de Tiida, sobre todo en la fila trasera era insuperable, nunca antes un auto compacto había sido tan amplio para los pasajeros. Eventualmente Nissan lo convirtió en un coche más popular, montando un motor 1.6 l con transmisión manual de 5 velocidades y los taxistas ahora sí lo voltearon a ver.

Tsuru ha sido en México taxi, patrulla, el coche que se hereda por generaciones, el que nunca se vende (se conserva), o el que se regala a un hijo. A pesar de sus limitaciones de seguridad, altas emisiones contaminantes y que se convirtió en un coche obsoleto para cuando fue descontinuado de producción el año pasado, siempre se mantendrá en la historia del automóvil en México como el más vendido, más longevo y más deseado por tres décadas seguidas.

Hoy, Nissan Versa —que es el nombre original del Tiida mexicano— sigue como uno de los líderes de ventas, y si asi quisieras, puedes llamarlo el "nuevo Tsuru", pero falta mucho para que ese, o cualquier otro auto, pueda coronarse como el favorito eterno de este país, después del Vocho.

Las imágenes utilizadas para ilustrar este artículo se obtuvieron de la página de medios global de Nissan, por eso las variaciones de equipamiento y los volantes a la derecha.

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