Mitsubishi creó una ciudad sin autos en medio del mar. Sale en una película de 007 y ahora está deshabitada

Alonso Brugada

Mitsubishi es uno de los consorcios japoneses más grandes de Asia y aunque es mundialmente famosa por la división de autos, poseen decenas de empresas de múltiples giros. De hecho, su historia comenzó como empresa de transporte marítimo y antes de fabricar autos crearon una ciudad en medio del mar. 

Estamos hablando de la isla de Hashima, también conocida como isla del Acorazado, y se trata de un territorio de apenas 6 hectáreas, localizado a 20 kilómetros del puerto de Nagasaki, en Japón. Y aunque actualmente se encuentra deshabitada, tiene una historia muy interesante. 

Esta isla se fundó cerca de 1870 y comenzó a poblarse en 1887, luego de que se descubriera una importante veta de carbon en el subsuelo. En 1890 Mitsubishi entra en escena, porque deciden adquirir la isla y comienzan con la explotación a gran escala del mineral, lo que llevó a desarrollar una peculiar infraestructura. 

De inicio, el automóvil era un invento que estaba en pañales, por lo que ni siquiera era considerado en la urbanización y menos en un terreno tan pequeño como el de esta mina / ciudad. Era tal la producción de carbón, que para 1916 habitaban cerca de 3 mil personas, lo que obligó a la construcción de algunos de los primeros edificios de concreto armado en Japón

Pero no estamos hablando de unidades con comodidades, ya que a los habitantes se les asignó un departamento de casi 10 m2, con una ventana y una puerta. El baño, la cocina y otras instalaciones eran comunitarias, salvo en el caso del gerente o empleados de mayor jerarquía, quienes sí gozaban de privacidad extra. 

Dato curioso, a principios del Siglo XX, en la isla de Hashima se encontraba el edificio más alto de Japón, que tenía 9 plantas. A partir de ahí empezó a edificar prácticamente todo el terreno disponible, constituyendo una elaborada red de calles, que realmente eran pasillos que interconectaban la infraestructura de la ciudad. De hecho, se decía que en Hashima los paraguas eran inútiles, ya que la mayoría de los desplazamientos se podían hacer en el interior de los más de 30 edificios.

Con el paso de las décadas se construyeron otras obras, como una escuela, cine y hasta un hospital, pero esto no era precisamente sinónimo de calidad de vida, debido a que eran muy frecuentes las muertes por accidentes, por malas condiciones de los trabajadores e incluso por suicidio, ya que el gobierno utilizó esclavos de Corea y China, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial

Hacia los años 60 la isla alcanzó su pico de población en la parte residencial, con una densidad aproximada de 139,100 habitantes por km2. Era considerado el lugar con la mayor densidad poblacional en todo el mundo y para que lo dimensionen, la CDMX tiene una densidad de 6,136 personas por km2. 

Foto: Organización Nacional de Turismo de Japón

La caída de la isla de Hashima llegó con el auge del petróleo durante la década de 1960 y al haber una menor dependencia de carbón comenzó a disminuir la población, hasta que en 1974 Mitsubishi decidió cerrar la mina, reubicando a todos los trabajadores junto con sus familias y dejando el terreno en completo abandono. 

En 2002 Mitsubishi donó la isla a la ciudad de Nagasaki y actualmente está considerada como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. También se ha aprovechado para rodar algunas películas, como “Skyfall” (2012) de la franquicia de James Bond, y también es un punto de interés para miles de turistas, que pueden conocer parte de lo que queda, ya que la estructura de la mayoría de los edificios se encuentra en mal estado. 


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