La gente está atacando a los coches autónomos y eléctricos, pero ¿qué los motiva a temerles tanto?

La humanidad tuvo avances tecnológicos inmensos en los últimos 100 años, facilitando y mejorando la calidad de vida de la mayoría en todo el planeta. Desafortunadamente algunos de esos progresos han tenido resistencia por distintas causas. Una de las innovaciones que más promete en los próximos años es la llegada del coche autónomo y eléctrico, mismos que ya se encuentran con sus primeros opositores.

En los últimos meses se ha detectado en distintos países, pero principalmente en Estados Unidos, un alza en grupos minoritarios que hacen de los coches autónomos en fase de prueba y de algunos eléctricos un blanco para vandalizar.

Hemos visto casos de una nueva "práctica de moda" conocida como Icing, que pretende molestar a los dueños de autos eléctricos al bloquear los puntos de carga con camionetas modificadas y de motores a combustión. De igual forma tenemos el caso de Waymo, una de las tantas compañías que ya prueba coches autónomos para ofrecer un servicio de taxi y que ha visto sus autos vandalizados y a sus trabajadores amenazados.

¿Hay algún grupo en específico?

Podríamos creer que se está creando un grupo específico dentro de un rango de edad, clase social o grupo ideológico que busca dañar a los coches autónomos y eléctricos, sin embargo no es así. En varios países donde estos autos hacen pruebas, las personas que han sido reportadas o detenidas por afectar de alguna forma a cualquiera de esos dos tipos de autos han variado en edades desde los 20 años hasta más de 50 y teniendo distintas profesiones.

En cuanto a las causas, hay quienes lo hacen como una protesta por la seguridad de los caminos o peatones de ciertas localidades en respuesta a varios reportes de choque y el caso de una muerte en la que un Volvo XC90 autónomo de Uber estuvo involucrado. También hay quienes lo hacen por la preocupación de la perdida de empleos que generará para ciertos grupos, por el resentimiento y miedo a la privatización de ciertos servicios y libertades que algunos ven en las empresas dueñas de esta tecnología. Luego están, por supuesto, los que sólo lo hacen por "diversión".

Sitios estadounidenses como The New York Times y The Independent han hablado de ataques hacia compañías como Waymo, Cruise y Uber en estados como Arizona, California y Pittsburgh, mismos que han variado desde personas que detienen y piden a gritos al auto y su supervisor que abandonen algún área, hasta personas que han amenazado o lanzado distintos objetos, incluyendo piedras. Incluso han amenazado con armas de fuego a los mismos trabajadores que supervisan tales autos.

También se han registrado casos de personas que con sus propios autos intentan forzar al vehículo autónomo fuera del camino, o frenan repentinamente para activar sus sistemas de emergencia.

En el mismo artículo de The New York Times se cita el testimonio de una pareja que ha sido arrestada por detener uno de estos autos. La pareja justifica sus acciones en un accidente que su hijo pudo sufrir cuando jugaba en la calle y en el que casi es arrollado por un vehículo autónomo.

Otros casos parecen ser espontáneos como el reportado por The Independent y Futurist, en el que un taxista enfurecido se acercó y golpeó con su cuerpo a un Chevrolet Cruze de la compañía Cruise, causándole daños menores.

¿Qué tanto ha crecido la presencia del coche autónomo?

Llevamos cerca de tres a cuatro años desde que las pruebas de coches autónomos comenzaron a cobrar más relevancia, tanto en instalaciones privadas, como en caminos públicos. Hasta ahora Estados Unidos, China, Singapur, Reino Unido, Alemania, Corea del Sur, Japón, Francia e Israel, entre otros, ya cuentan con pruebas en caminos públicos. En total se estima que unas 50 compañías prueban autos y componentes para los mismos en las calles.

De esas compañías destaca Uber, Waymo, Cruise, General Motors, Daimler, Google, Tesla, Grupo Volkswagen, BMW, entre muchas otras más, como reporta Bloomberg.

Estas pruebas consisten en recorrer largas distancias en varios entornos y condiciones, como carreteras, zonas urbanas con poco y mucho tráfico, reconocimiento de señales de tránsito, tiempos de respuesta, estabilidad de software y durabilidad del hardware. Por ley en todos los países en los que se realicen estas pruebas, los vehículos autónomos deberán tener a un supervisor de la empresa responsable en el asiento del conductor, para prevenir cualquier accidente en caso de que la conducción totalmente autónoma tenga algún problema.

Aún con ello, se han registrado varios accidentes de tránsito que no han dejado heridos graves, salvo el caso ya mencionado de Uber.

No sólo los autónomos están siendo afectados también los coches eléctricos

Respecto a los vehículos eléctricos, el caso más reciente es la práctica conocida como Icing, que consiste en estacionar autos con motores de combustión frente a cualquier estación de carga de coches eléctricos, principalmente las de Tesla. Este fenómeno se ha visto con mayor frecuencia en al menos seis estados de Estados Unidos. En este caso algunos medios como Carscoops han reportado que hombres jóvenes que conducen pick-ups modificadas son los principales perpetradores.

A esta moda se suma otra que también nació en Estados Unidos y es conocida como Rolling Coal, algo así como "Darle carbón". Esta práctica consiste en modificar pick-ups con motores diesel para que produzcan a petición cantidades enormes de humo negro, mismo que se usa para cubrir por completo a personas que pasan por las calles o quitar toda visibilidad a otros conductores, sin embargo, la red se ha llenado de videos de personas haciendo eso a conductores de autos híbridos y eléctricos, entre muchos otros afectados.

Como tal, la oposición a los autos eléctricos es indiscriminada, sin embargo, Tesla ha sido la más afectada en Estados Unidos por el hecho de ser la marca que más vehículos de este tipo vende y la que cuenta con mayores instalaciones de supercargadores en varios países, además de que ha quedado claro que estos vehículos son tan capaces como algunos deportivos considerablemente más caros, al menos en aceleración.

Estas prácticas comenzaron casi desde el momento en que las pruebas se hicieron públicas

Era cuestión de tiempo que algo pasara con este tipo de autos, hay datos que muestran que desde hace unos dos años comenzaron los actos vandalismo contra los coches autónomos, con más reportes en meses recientes que se ven directamente asociados a la cantidad de compañías que llegan a ciertas localidades a probar sus autos.

En el caso de los coches eléctricos e incluso híbridos, la práctica conocida como Rolling Coal es una de las más antiguas y datan desde que básicamente los híbridos se hicieron más accesibles. La práctica conocida como Icing tuvo crecimiento durante 2018.

Ante estas situaciones no se ha notado una baja en la compra de coches eléctricos, al contrario, con nuevas ofertas de distintas marcas y los incentivos fiscales en varios países, la venta de estos autos sólo se eleva.

Por la baja cantidad de vehículos autónomos, no hay cifras relevantes de ataques por parte de grupos grandes. A nivel generacional, es importante recordar que los más jóvenes simpatizan con la idea de no preocuparse por manejar ni de enfrentarse al tráfico, mientras que otros grupos de personas de mayor edad se niegan a perder el control de sus autos. Conforme avance más está tecnología y sea más palpable para la población encontraremos mejores impresiones de la misma.

También te puede gustar

Portada de Motorpasión México

Ver todos los comentarios en https://www.motorpasion.com.mx

VER 4 Comentarios