El proceso de importar vehículos a México no es sencillo, pero si cuentas con la paciencia necesaria y el dinero suficiente, puedes importar legalmente un vehículo a México desde Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea.
Gracias al TMEC y con la Unión Europea es posible la importación de autos nuevos libres de aranceles, siempre y cuando se cumpla con una serie de requisitos. Esto abre la posibilidad de que quien cuente con el dinero pueda traer coches de su gusto como un McLaren, Bugatti, Zonda, Lotus y Citroën, entre otras marcas.
Lo que debes tener en claro es que tú mismo podrás comprar el automóvil en el extranjero a un distribuidor autorizado de la marca en cuestión. La norma mexicana establece que una persona física puede importar de forma definitiva un coche cada 12 meses, esto, sin requerir una inscripción en el Padrón de Importadores. En caso contrario deberás ingresar a este listado y cumplir con un mayor número de trámites.
Podrás viajar a uno de los países mencionados anteriormente y realizar el pago para obtener la factura de tu coche nuevo. Eso sí, sólo se podrán internar a México coches de primera mano. En ese sentido, el año-modelo del vehículo debe corresponder al año calendario en el que se realiza el trámite de importación o incluso a un año posterior. Esta información es verificada a través del Número de Identificación Vehicular (NIV) del automóvil, el cual contiene datos codificados sobre el vehículo, incluyendo su año-modelo.
Además, el odómetro del automóvil no deberá presentar un recorrido mayor a mil kilómetros en caso de coches ligeros (menor a cinco mil kilogramos de peso) y no más de cinco mil kilómetros en caso de vehículos con un mayor peso respecto al anteriormente establecido. Estos criterios de kilometraje aseguran que el vehículo no ha tenido un uso extensivo y se mantiene en condiciones prácticamente nuevas al momento de su importación formal a México
Después de ello será el momento que deberás acudir forzosamente a un agente aduanal o agencia, para que te guíen en el proceso, pero especialmente en el papeleo. Los agentes aduanales son los únicos profesionales autorizados para representar al importador ante la aduana y gestionar el despacho aduanero de la mercancía.
Según el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el agente aduanal es una persona física a quien la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) autoriza mediante una patente, para promover por cuenta ajena el despacho de las mercancías, en los diferentes regímenes aduaneros previstos en la ley aduanera de quien contrate sus servicios.
En términos más generales es un intermediario entre el gobierno y tú para cumplir el papeleo necesario. Debido a que la importación de automóviles requiere que cada coche cumpla con una serie de normativas mexicanas, las denominadas NOM, y dado que son amplías, es importante contar con los servicios de un agente aduanal, ya que un trámite erróneo puede llevar a la detención de tu vehículo en la aduana.
El primer documento que deberás conseguir será el pedimento de importación, un papel que será requerido por cada vehículo que desees introducir al país, y que presentarás en el área designada por la aduana que se trate para realizar su importación.
Junto a ello presentarás la factura del fabricante, identificación oficial y credencial del importador donde se encuentre escrito su domicilio, así como el documento que acredite el origen del vehículo.
El coche deberá cumplir, además, con las Normas Oficiales Mexicanas aplicables a la importación de vehículos en el momento de su entrada al país, como por ejemplo, cumplimiento en los lineamientos de emisiones y ruido. En este momento, el agente aduanal jugará un papel importante, ya que él conoce las reglamentaciones y te guiará para obtener el certificado correspondiente. El incumplimiento de estas normas puede impedir la importación o generar costos adicionales para la adecuación del vehículo.
Por último, llegará el momento de hacer pagos a la aduana del país con respecto a los impuestos y derechos federales: IGI (Impuesto General de Importación), ISAN (Impuesto Sobre Automóviles Nuevos), IVA (Impuesto al Valor Agregado), ITUV (Impuesto sobre Tenencia o Uso de Vehículos) y el DTA (Derecho de Trámite Aduanero). A esto deberás sumarle los gastos del agente aduanal, sin olvidar el hecho del costo del coche y el pago del traslado del mismo desde su país de origen a México.
Por un lado, está la opción escoger la vía marítima, utilizando por supuesto el agente aduanal correspondiente, que será la persona encargada de efectuar los trámites oportunos para el vehículo. Por el otro existe también la opción de utilizar las aduanas situadas en las fronteras de México y más concretamente en la zona norte. Cualquiera de estas dos vías puede utilizarse con el propósito de importar vehículos a México.
La importación de vehículos nuevos a México es un procedimiento formal que exige rigurosidad en el cumplimiento de requisitos de documentación, características del vehículo, pago de impuestos y adhesión a normativas técnicas.
La clave para un proceso exitoso radica en la preparación, la verificación del cumplimiento de todos los criterios de "vehículo nuevo" y, fundamentalmente, en trabajar de la mano con una agencia aduanal profesional y confiable. Ignorar cualquiera de estos pasos puede resultar en complicaciones, costos adicionales o la imposibilidad de legalizar el vehículo en el país.
Asegurarse de que el auto cumple con todas las especificaciones antes de iniciar el proceso de importación es el primer paso y el más importante. Posteriormente, la correcta gestión aduanera, el pago oportuno de todas las contribuciones y la verificación del cumplimiento de las normas oficiales mexicanas garantizarán que el vehículo pueda circular legalmente en México.
Recuerda que esta información se basa en el esquema de importación de vehículos nuevos y no especifica otros regímenes como la importación temporal o la regularización de vehículos usados.
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